Posición definitiva de la UCR en Córdoba y Catamarca frente a Javier Milei

En Córdoba y Catamarca, la Unión Cívica Radical (UCR) resolverá sus posturas mediante elecciones internas. Mientras que en la primera jurisdicción Rodrigo De Loredo y Ramón Mestre no alcanzaron un pacto de unidad y se medirán el 20 de septiembre, en la provincia de la Fiesta Nacional del Poncho el radicalismo optará por no someterse a una votación interna, prefiriendo una lista consensuada, aunque sigue discutiendo quién la encabezará. En ambos distritos, más allá de la pugna por los cargos partidarios, se decide el lugar que ocupará la UCR frente a la Casa Rosada en la antesala de las elecciones de 2027.
La rama cordobesa de la UCR no logró concretar un acuerdo y su interna se encamina a las urnas después de un fin de semana repleto de negociaciones, intercambios de llamadas y diálogos. Por ello, el radicalismo cerró el calendario electoral a la medianoche del martes 18, presentando dos listas contrapuestas para determinar quién sucederá a Marcos Ferrer, intendente de Río Tercero, al frente del Comité Provincial.
Por una parte, el bloque oficialista, reunido bajo la coalición Generación X y respaldado por Rodrigo De Loredo y el propio Ferrer, oficializó la candidatura del diputado provincial Matías Gvozdenovich, actual líder de la bancada radical en la Asamblea.
Generación X presentó formalmente la candidatura del legislador provincial Matías Gvozdenovich.
En contraste, la coalición opositora Más Radicalismo, representada por Ramón Mestre, exintendante de la capital, junto a Carlos Becerra y Fernando Montoya, ofreció como candidato al también exintendante de Río Cuarto Juan Jure. En la capital, la contienda será entre Miguel Nicolás, por el oficialismo, y Pablo Farías, presidente del Comité Capital, por la oposición.
El punto de mayor fricción no radicó en los nombres, sino en la distribución del poder interno. El debate se centró en la composición del próximo Congreso Provincial, órgano encargado de trazar la estrategia partidaria y definir alianzas electorales de cara a 2027. Más Radicalismo exigía una representación cercana al 50 % para equilibrar cualquier decisión futura, mientras que el sector de De Loredo consideró que la oposición interna había llegado debilitada a la mesa y rechazó la demanda de paridad. «Contamos con 19 departamentos organizados», respondió Más Radicalismo, según consultó Ámbito, superando el umbral de 13 departamentos requerido.
La facción opositora radical presentó como candidato al exintendente de Río Cuarto, Juan Jure.
La definición de listas también estuvo marcada por sobresaltos internos: el partido decidió la caducidad del núcleo liderado por Jure (Córdoba con Todos, apelada); Luis Quiroga retiró su candidatura con un mensaje crítico sobre “los cargos podridos de un partido en estado de agonía”; y la agrupación de Carlos Becerra y Martín Lucas, de tendencia alfonsinista, abandonó Más Radicalismo por discrepancias con el mestrismo. Por su parte, Gvozdenovich lanzó su candidatura con una frase contundente: “Vamos a desprendernos del peronismo”. Además, acusó al PJ del gobernador Martín Llaryora de intervenir en la interna para dividir al espacio.
Aunque se cerraron formalmente las listas, el proceso de negociación continúa. El diputado Dante Rossi, alineado con Jure, confirmó que el diálogo para lograr la unidad sigue abierto y estableció una semana como plazo para alcanzar un consenso. Rossi también manifestó su postura respecto a 2027, descartando una alianza con La Libertad Avanza por considerarla incongruente con los principios radicales, y mostró interés en explorar coaliciones con la Coalición Cívica y con Encuentro Vecinal, liderado por Aurelio García Elorrio.
Con las listas ya presentadas, lo que se decidirá el 20 de septiembre trasciende la mera conducción del Comité Provincial; se determinará quién ostentará la pluma para negociar alianzas y cuál será la posición del radicalismo cordobés frente a Javier Milei de cara a 2027.
Se evitó la interna, pero se negocia quién la liderará
El panorama catamarqueño se presenta, a primera vista, como el espejo inverso del cordobés. A finales de julio, tras largas jornadas de negociaciones que se extendieron hasta la madrugada, los diversos sectores del radicalismo –Radicalismo Territorial, Identidad Radical, MIRA, MORADA, FAPRA, Evolución, Movimiento Renovador y Consenso Federal, entre otros– acordaron conformar una lista única bajo la denominación “Unidad Radical”, con el objetivo de evitar una elección interna que parecía inevitable. El actual presidente del partido, el diputado provincial Luis Fadel, anunció que no buscará la reelección.
No obstante, el consenso sobre la unidad no anuló la disputa por los cargos. Se trata de más de 600 posiciones que deben definirse en toda la provincia, desde autoridades de comités departamentales y distritales hasta delegados y convencionales nacionales, mientras la decisión sobre quién presidirá el Comité Provincial sigue en discusión interna.
El senador departamental Rodolfo Santillán se postuló públicamente, ante los medios, para el cargo y exigió que, después de las gestiones centradas en la capital provincial y el Valle Central, sea el interior de la provincia quien tenga la oportunidad de dirigir el partido. “Me entristece observar la situación actual del partido; debemos pasar de hablar de líneas a hablar del radicalismo”, manifestó, haciendo un llamado a superar las fracturas internas.
El senador departamental de Ancasti, Rodolfo Santillán, se autoproclamó candidato a la presidencia de la UCR catamarqueña.
Paralelamente, a pocas horas del vencimiento del plazo para presentar la lista de unidad, que culmina este jueves 20, Alejandra Pons, secretaria del Comité Provincial, subrayó en una entrevista que el objetivo fundamental es “reconstruir el partido”, fortalecer los comités del interior y que la definición del nombre se logre “a través del consenso”. Interrogada sobre una posible convocatoria del diputado provincial Javier Galán a un amplio frente opositor de cara a 2027, aclaró que la UCR aún no ha iniciado conversaciones concretas sobre alianzas.
El aspecto más claro hasta la fecha es, paradójicamente, la definición de la identidad política antes que la de los nombres. Pons fue enfática al distanciarse tanto del gobernador peronista Raúl Jalil como de La Libertad Avanza. “Nos encontramos en una senda donde ninguna de esas fuerzas se acerca a nosotros”, afirmó, reivindicando los valores históricos del radicalismo vinculados a la universidad pública y a los trabajadores, en contraste con lo que describió como un “asalto” a esas instituciones.
Tanto en Córdoba como en Catamarca, las internas radicales comparten un trasfondo común: definir la posición del partido frente a la gestión libertaria y a los gobiernos locales, en la antesala de un 2027 que promete redibujar el mapa opositor.
Fuente: Ambito.com





