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Irán estudia la posibilidad de atacar objetivos estadounidenses en Europa frente a una potencial escalada del conflicto

La República Islámica de Irán está considerando la opción de ampliar sus contraataques dirigidos a Estados Unidos sobre territorio europeo ante una posible intensificación bélica, con posibles blancos en naciones como Bulgaria y Chipre. Asimismo, examina la factibilidad de atacar los cables submarinos situados en el paso de Ormuz.

Según fuentes citadas por un diario británico, los organismos militares iraníes han analizado diversos escenarios para extender el alcance de una eventual respuesta y afectar intereses estadounidenses fuera de la región de Oriente Medio.

Entre los destinos evaluados se encuentra Bulgaria, tras la autorización, en julio, del uso de la base aérea de Bezmer para operaciones vinculadas a las fuerzas estadounidenses.

El parlamento búlgaro dio su visto bueno al despliegue de ocho aviones militares estadounidenses en dicha instalación, incluidos aviones cisterna destinados al reabastecimiento en vuelo de cazas que operan en Oriente Medio.

Bulgaría intensifica la protección en una instalación militar

Frente a esa eventualidad, el Ejecutivo búlgaro ordenó un refuerzo de las medidas de seguridad alrededor de Bezmer, según confirmó el ministro del Interior, Iván Demerdzhiev.

El objetivo de Irán es afectar intereses estadounidenses fuera de Oriente Medio.

«Colaboramos estrechamente con el Ministerio de Defensa», manifestó el funcionario al referirse a las precauciones adoptadas.

Otro de los posibles escenarios analizados por Teherán fue Chipre, después de que una instalación británica en la isla fuera alcanzada por un dron en marzo.

Los estudios atribuidos a las autoridades iraníes indican que una respuesta potencial podría sobrepasar los objetivos militares, energéticos y de infraestructura estadounidenses situados en Oriente Medio.

La Guardia Revolucionaria y otros altos mandos militares advirtieron que una nueva confrontación a gran escala podría ampliar el horizonte de acción de Irán e involucrar objetivos ubicados a distancias mayores.

Los cables submarinos del paso de Ormuz constituyen otro posible blanco

El examen iraní no se habría circunscrito a instalaciones militares. De acuerdo con el Financial Times, Teherán también consideró por separado la posibilidad de atacar cables submarinos de fibra óptica en el paso de Ormuz ante una escalada del enfrentamiento.

Esos enlaces forman parte de la infraestructura estratégica que atraviesa una zona convertida en uno de los principales focos de tensión del conflicto entre Irán y Estados Unidos.

La opción de ampliar las represalias surgió mientras persistían las advertencias públicas de dirigentes iraníes sobre la posible expansión del enfrentamiento.

Este martes, el principal negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohammad Ghalibaf, declaró que «La resistencia ha trascendido las fronteras de Irán, Irak y la región, y se ha globalizado».

«Comprendieron la fuerza de la resistencia iraní durante la Guerra del Ramadán», añadió Ghalibaf, según informó la agencia de noticias Fars, en referencia al conflicto que se inició con Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.

El dirigente realizó esas afirmaciones después de reunirse con el presidente iraquí, Nizar Amedi, y otros altos funcionarios de Irak. «Seremos testigos de un nuevo orden en el futuro de la región», sostuvo Ghalibaf.

Las advertencias y los posibles escenarios analizados por Teherán reflejan, por tanto, el riesgo de que una nueva intensificación extienda geográficamente el conflicto, con eventuales ataques contra intereses estadounidenses en Europa y contra infraestructura estratégica situada en el paso de Ormuz.

Fuente: Ambito.com

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