Abelardo de la Espriella provoca debate al donar balones de fútbol a las víctimas del terremoto

El mandatario de Colombia, Abelardo de la Espriella, se vio inmerso en una intensa controversia durante su visita a Quibdó, zona afectada por el sismo de magnitud 7,4 que sacudió el Pacífico colombiano el pasado lunes. En el transcurso del recorrido, distribuyó balones de fútbol con la leyenda “Defensores de la Patria” y otros objetos asociados a su proyecto político, lo que suscitó dudas acerca de un posible uso electoral de la ayuda en medio de la emergencia.
La entrega se efectuó mientras la región sigue lidiando con los efectos del temblor, que ocasionó daños en diversas localidades y acrecentó las carencias de las comunidades afectadas. Vecinos y sectores opositores argumentaron que, dadas las circunstancias, los esfuerzos debían centrarse en necesidades urgentes como alimentos, atención médica, agua potable y la reconstrucción de viviendas dañadas.
Las críticas también señalaron el costo y la presencia de símbolos partidarios en los objetos entregados. Algunos damnificados interrogaron la decisión y preguntaron: “¿Cuántos millones se gastaron en poner un logo a ese balón?”. Además, recordaron los daños sufridos por establecimientos educativos y advirtieron sobre la situación del hospital local, al que describieron como colapsado.
Video registrado de Abelardo de la Espriella repartiendo pelotas a los damnificados del terremoto.
Colombia: el oficialismo defendió la entrega y los damnificados cuestionaron la iniciativa
Desde el oficialismo se justificó la medida, argumentando que los balones podrían constituir una herramienta de acompañamiento para los niños que se encuentran en los albergues, ofreciendo un espacio de recreación durante la crisis. Asimismo, subrayaron que los camiones que arribaron a la zona transportaban, además de artículos deportivos, alimentos y productos básicos destinados a los damnificados.
Sin embargo, la distribución no logró disipar el descontento de algunos residentes. “Eso es mucha miserablesa y es un descaro con nosotros” manifestó uno de los afectados, cuestionando las prioridades de las autoridades frente a las necesidades que persisten tras el sismo.
El episodio reavivó el debate sobre la utilización de símbolos partidarios en la asistencia a comunidades golpeadas por una catástrofe y reabrió la discusión acerca de cuáles deben ser las prioridades en medio de una emergencia humanitaria.
Fuente: Ambito.com





