La desaprobación de Milei escala hasta el 60% y solo tres de cada 10 aprueban su gestión
La gestión del presidente Javier Milei cerró julio con su nivel de aprobación más bajo desde septiembre de 2025, al ubicarse en el 31,4%, según el Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora.

La desaprobación, en tanto, trepó al 58,8%, lo que significa que casi seis de cada diez argentinos rechazan su administración. La curva descendente, que comenzó en marzo, ya lleva cinco meses consecutivos sin recuperación: el pico de febrero (45% de aprobación) quedó atrás, y la brecha entre aprobación y rechazo supera los 27 puntos.
El deterioro de la gestión se refleja casi en espejo en la imagen personal del Presidente, que alcanzó un 58,5% de imagen negativa contra apenas un 30,9% de positiva. La dimensión económica aparece como el principal factor explicativo del malestar: el 61,8% evalúa negativamente la situación del país, el 66% agota sus ingresos antes o hasta el día 20 del mes, y el 61,9% tomó deuda en los últimos seis meses.
La segmentación muestra que el rechazo es más pronunciado entre mujeres (65,9%), mayores de 60 años (59,6%) y en el Área Metropolitana de Buenos Aires (63,6%), mientras que Milei conserva mejor imagen entre varones menores de 40 años del interior del país.
Sin embargo, el desgaste del oficialismo no encuentra heredero. El estudio revela que el rechazo es transversal y alcanza a todo el arco dirigencial. Axel Kicillof, la principal figura opositora, registra un 51,5% de imagen negativa contra un 35,4% de positiva; Patricia Bullrich acumula 50% de rechazo; y Myriam Bregman, aunque es la única con diferencial positivo (43,1% contra 40%), no logra traducir esa imagen en volumen de voto.
La proyección hacia 2027 no muestra ganadores claros. Milei tiene un piso firme del 24,1% que «seguro lo votaría», pero un techo de rechazo del 57,1% que lo encapsula. Kicillof aparece con un 26,2% de voto seguro, pero la mitad del electorado (50,7%) asegura que jamás lo votaría. Bregman, a pesar de ser la mejor valorada, tiene la intención de voto más baja (12,3%).
El informe concluye que la Argentina de julio no exhibe un traspaso de poder en marcha, sino un desgaste generalizado de la representación: el oficialismo cae, la oposición no sube, y el electorado reparte rechazos en todas direcciones, en un escenario de desencanto sin destinatario. (InfoGEI)



