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La UEFA intensifica sus críticas a Gianni Infantino tras el colapso del proyecto, declarando la pérdida de su confianza

Aunque el proyecto retrocedió, la UEFA intensificó este sábado su enfrentamiento con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras la retirada de la propuesta de permitir la participación de capital privado en las actividades comerciales de la entidad. Aplaudiendo la decisión, la confederación europea afirmó que el titular de la FIFA ha “perdido la confianza” de la UEFA y de “numerosos otros miembros del ecosistema futbolístico”.

La disputa se produce a menos de un año del término del mandato de Infantino y de las elecciones previstas para marzo de 2027, en las que, hasta ahora, figura como único aspirante.

La FIFA revierte su iniciativa

En la noche del viernes, Infantino anunció la cancelación definitiva del proyecto que pretendía crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una entidad abierta a capitales privados que habría gestionado las operaciones comerciales y los eventos de la FIFA, incluida la Copa del Mundo.

“Tras escuchar detenidamente todas las opiniones, quedó evidente que la iniciativa había generado divisiones y ya no respondía al objetivo original”, declaró el dirigente en un comunicado. La medida se tomó en medio de una fuerte oposición de federaciones y confederaciones, y tras la renuncia de su principal asesor, Carlos Cordeiro.

En este contexto, el organismo europeo emitió un comunicado este sábado, calificando el abandono del proyecto como un “triunfo para todo el fútbol”, aunque precisó que el conflicto está lejos de resolverse. “La propuesta ha sido rechazada. La tarea de restaurar la confianza en la FIFA apenas comienza”, sostuvo.

La entidad, presidida por Aleksander Ceferin, también criticó enérgicamente la forma en que se impulsó la iniciativa y recordó las promesas realizadas por Infantino antes de asumir la presidencia en 2016: “No cumplió esas dos promesas”, afirmó la UEFA. “El proyecto, improvisado, opaco y tramado a puertas cerradas, intentó imponerse a la fuerza y carecía de transparencia”.

Entre las reacciones que provocó la iniciativa, la UEFA fue la más enérgica y advirtió, por unanimidad, que sus selecciones y clubes podrían abstenerse de participar en futuras competiciones organizadas por la FIFA, incluido el Mundial, si el proyecto continuara.

El organismo europeo interpretó la medida como un intento de enajenar parte del negocio de la Copa del Mundo a inversores privados, lo que, según su criterio, abriría la puerta a una mayor mercantilización del deporte y a posibles conflictos de intereses.

En ese sentido, recordó las palabras del expresidente de la FIFA, Sepp Blatter: “Si se venden las joyas del fútbol a capitales privados, también se está vendiendo una parte del deporte, y sobre todo su esencia”.

Más allá de Europa, la Confederación Asiática (AFC) también exigió que el futuro del fútbol internacional se construya sobre el diálogo y el respeto a las estructuras de gobernanza del deporte.

Por su parte, la CONCACAF rechazó la propuesta. En sustitución, la Confederación Africana y la Confederación de Oceanía pidieron a sus asociaciones que analizaran el proyecto con mayor profundidad, mientras que la CONMEBOL solicitó información adicional antes de adoptar una posición definitiva.

De haber prosperado la iniciativa, cada federación miembro de la FIFA habría recibido a comienzos de 2027 una asignación extraordinaria de US$20 millones, además de un aumento de los fondos previstos para el período 2027-2030, que pasarían de US$8 millones a US$20 millones.

La presidenta de la Federación Noruega, Lise Klaveness, cuestionó esa propuesta y la describió como “una forma de chantaje”, al considerar que la FIFA “no necesitaba ese dinero”.

La alternativa planteada por la UEFA

Tras la cancelación del proyecto, la UEFA solicitó que la FIFA destine parte de sus reservas, estimadas en US$5.000 millones, para reforzar el programa FIFA Forward ya existente y ampliar la financiación destinada a las federaciones nacionales.

“Es necesario movilizar parte de esos recursos que permanecen inactivos en la cuenta bancaria de la FIFA para impulsar el fútbol base y el desarrollo en los 211 países que integran la organización. No hace falta vender la vajilla de la familia para financiarlo”, señaló la confederación.

Fuente: Ambito.com

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