Tras la cumbre Donald Trump-Xi Jinping, el CEO de Nvidia predijo que "con el tiempo el mercado de China se abrirá"

Tras el encontronazo entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping, la líder empresa en la fabricación de chips, Nvidia, vuelve a mirar el mercado de China con buenos luceros. En medio de la distensión parcial entre Washington y Pekín, el CEO de la compañía, Jensen Huang, aseguró que retraso que las autoridades del gigantesco oriental terminen habilitando el ingreso de chips de inteligencia industrial fabricados en Estados Unidos.
“El gobierno chino tiene que decidir cuánto de su mercado local quiere proteger”, afirmó Huang durante una entrevista. “Mi sensación es que con el tiempo el mercado se abrirá”, sentenció.
El acercamiento entre Trump y Xi Jinping abre esperanzas para Nvidia
Las declaraciones llegaron pocos días posteriormente de que Huang sea parte de la comitiva de empresarios – que incluyó grandes nombres del sector tecnológico – que acompañó a Trump a Pelín. La presencia del fundador de Nvidia en la delegación alimentó especulaciones sobre una posible flexibilización en el golpe de la empresa al mercado chino, especialmente para la cesión de sus chips de IA H200.
Trump, Xi Jinping y un tenso acercamiento.
Aunque Huang aclaró que no mantuvo conversaciones directas con funcionarios chinos sobre ese tema, reconoció que la cuestión apareció durante las reuniones bilaterales entre los dos gobiernos. “El presidente Trump mantuvo algunas conversaciones con los líderes y estoy a la espera de lo que decidan”, señaló en declaraciones a Bloomberg Television.
El propio Trump había deslizado el pasado viernes, durante el planeo de regreso a Washington, que los chips H200 “sí salieron a colación» y adelantó que «podría ocurrir algo al respecto”. Sin incautación, el mandatario estadounidense evitó dar precisiones y agregó que China todavía no aprobó esas compras porque indagación desarrollar sus propios semiconductores.
La disputa tecnológica entre Estados Unidos y China atraviesa uno de sus capítulos más sensibles aproximadamente de la inteligencia industrial y los chips avanzados. Washington viene aplicando restricciones para acotar el golpe chino a hardware de suspensión rendimiento, mientras Pekín acelera su táctica de autosuficiencia tecnológica con empresas locales como Huawei.
En ese contexto, Huang volvió a remarcar la importancia mundial de Taiwán interiormente de la cautiverio de producción de semiconductores. Nvidia depende en gran medida de la fabricación taiwanesa y el ejecutante sostuvo que la isla continuará siendo un actor central aun cuando Estados Unidos busque ampliar su capacidad doméstica.
“La demanda es muy grande en todos los ámbitos”, explicó el CEO de Nvidia durante la conferencia Dell Technologies World en Las Vegas. “Es posible tener diversidad y resistencia en la cadena de suministro y todo el mundo debería tratar de mejorar eso”.
Las tensiones aproximadamente de Taiwán igualmente estuvieron presentes en la fresco reunión entre Trump y Xi Jinping. El líder chino advirtió que un manejo incorrecto de la situación podría derivar en un conflicto, aunque Huang aclaró que no participó de esas discusiones diplomáticas.
En sus declaraciones, Huang apuntó contra uno de los cuellos de botella actuales de la industria: la velocidad de expansión que exige el negocio de la IA: “Aún nos costará mantener el ritmo de construcción durante al menos una década”.
El trasfondo crematístico igualmente explica la importancia estratégica de China para Nvidia. Huang ya había definido anteriormente al país oriental como una oportunidad de u$s50.000 millones para la compañía. Sin incautación, pese a que Estados Unidos autorizó ciertos envíos de chips H200 desde diciembre y otorgó licencias para avanzar con las ventas, las compras todavía enfrentan obstáculos regulatorios y políticos interiormente de China.
Según trascendió, varias compañías chinas realizaron pedidos iniciales a Nvidia, aunque seguidamente frenaron las operaciones correcto a las restricciones internas impulsadas por Pekín.
Los chips Nvidia, en medio de la compleja relación entre EEUU y China
En medio de este tenso proscenio, EEUU habilitó la cesión de chips H200 de Nvidia a diez compañías chinas, en una señal que el mercado interpreta como un posible libramiento parcial en la disputa tecnológica entre Washington y Pekín. Sin incautación, pese a las autorizaciones otorgadas por el Departamento de Comercio, las operaciones todavía no se concretaron y el negocio permanece virtualmente congelado.
Entre las compañías autorizadas por el gobierno estadounidense para cazar los chips H200 aparecen gigantes tecnológicos como Alibaba, Tencent, ByteDance y JD.com, todos actores secreto interiormente del ecosistema digital chino.
Al menos 10 empresas chinas fueron habilitadas para comprar los H200, el segundo chip más potente de Nvidia.
De acuerdo con la medida, los compradores pueden cazar los chips directamente de Nvidia o a través de intermediarios y cada cliente facultado puede comprar hasta 75.000 chips bajo los términos de la inmoralidad estadounidense, explicaron dos de ellos.
Sin incautación, pese al aval regulatorio, todavía no hubo entregas efectivas. Tres fuentes familiarizadas con las negociaciones señalaron que “ni una sola entrega” fue realizada hasta el momento, lo que mantiene en suspenso uno de los acuerdos tecnológicos más relevantes del año.
El H200 es actualmente el segundo chip de inteligencia industrial más potente de Nvidia y representa una habitación central para el entrenamiento de modelos avanzados de IA, infraestructura cloud y centros de datos. Por eso, cualquier flexibilización en las restricciones en dirección a China tiene impacto inmediato tanto en el sector tecnológico como en los mercados financieros.
La situación igualmente refleja las contradicciones interiormente de la propia táctica estadounidense. Mientras Washington intenta contener el avance tecnológico chino, grandes compañías norteamericanas presionan para no perder golpe a uno de los mercados más grandes del mundo.





