Bansky reaparece con una misteriosa escultura en el centro de Londres

El cómico callejero Banksy volvió a irrumpir en la número pública con una intervención que no pasó desapercibida: una escultura instalada de forma misteriosa en el centro de Londres que, horas más tarde, él mismo confirmó como propia. La obra muestra a un hombre de traje descendiendo de un pedestal, con el rostro cubierto por una bandera, en una imagen que rápidamente fue interpretada como una crítica al nacionalismo.
La confirmación llegó a través de un video publicado en su cuenta de Instagram, donde se observa a operarios montando la alcoba durante la confusión. Con su habitual tono irónico, el registro además incluye a un hombre viejo que, al ver la escultura, sentencia: “No me gusta”.
La nueva obra de Bansky
Ubicada en una zona emblemática de la ciudad, la figura se levanta cerca de monumentos históricos como los dedicados al rey Eduardo VII y al capitán Scott, lo que refuerza su carácter disruptivo. La obra dialoga con ese entorno desde la provocación: un personaje sin identidad visible, cubierto por una bandera sin símbolos, que parece cuestionar las nociones tradicionales de pertenencia.
La figura se levanta cerca de monumentos históricos como los dedicados al rey Eduardo VII y al capitán Scott.
En redes sociales, las reacciones no tardaron en multiplicarse. Algunos usuarios destacaron el carácter universal del mensaje: “Una declaración contundente sobre la ceguera colectiva: avanzar sin visión, sin preparación”, escribió uno de ellos.
Ante la repercusión, el Ayuntamiento de Westminster decidió cercar preventivamente la escultura, aunque aclaró que seguirá siendo accesible al notorio. “Nos entusiasma ver la última escultura de Banksy en Westminster, que supone una notable incorporación al vibrante panorama artístico público de la ciudad”, indicaron desde la delegación nave a la BBC.
Una investigación asegura ocurrir descubierto quién es Bansky
La aparición de esta obra se da en un contexto particular para el cómico. Menos de dos meses detrás, una investigación de Reuters aseguró ocurrir identificado a Banksy como Robin Gunningham, un hombre originario de Bristol. El supuesto desenmascaramiento reavivó el debate sobre su identidad y el impacto que podría tener en el valía simbólico de su producción.
Sin requisa, el propio cómico evitó confirmar o desmentir esa traducción, manteniendo inmaculado el enigma que lo rodea desde los primaveras 90. Ese anonimato, imparcialmente, es parte central de su obra y de su construcción como figura cultural.
Con una trayectoria marcada por intervenciones urbanas de stop impacto, Banksy construyó su lengua a partir del uso de plantillas y atomizador, con mensajes políticos, irónicos y muchas veces incómodos. Aunque su obra está fuertemente asociada al grafiti, además ha incursionado en esculturas e instalaciones.
Entre sus piezas más conocidas figura “Niña con globo”, aparecida por primera vez en Londres en 2002, así como “El bebedor”, una reinterpretación del “Pensador” de Auguste Rodin, que instaló en el West End en 2004.





