Nacionales

PJ bonaerense: el justicialismo selló la unidad con Axel Kicillof como presidente y Verónica Magario como vice

A horas del cierre del plazo para la presentación de listas, el peronismo bonaerense terminó de sellar en las últimas horas un acuerdo de unidad que consagra al gobernador Axel Kicillof como nuevo presidente del Partido Justicialista (PJ) provincial y a la vicegobernadora Verónica Magario como vice primera primero de esa fuerza.

En tanto, Máximo Kirchner será el presidente del congreso partidario, espacio que deja vacante el matancero Fernando Espinoza. El intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, seguirá como presidente de la junta partidaria. A la vez, se acordó que Federico Otermín, jefe comunal de Lomas de Zamora, será el vicepresidente segundo, y el diputado provincial Mariano Cascallares, el secretario general.

El entendimiento fue alcanzado en una reunión que se llevó a cabo anoche entre los principales negociadores del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y La Cámpora y despeja el escenario de una interna partidaria. Según precisaron voceros del espacio, el acuerdo establece que el sector que responde al gobernador tendrá mayoría tanto en el Consejo del PJ como en el Congreso partidario. Con ese esquema, las partes coincidieron en avanzar con una lista única, que quedó formalizada este sábado.

La noticia fue oficializada cerca del mediodía a través de un comunicado de fuerte respaldo al gobernador, en el que se afirma que la provincia de Buenos Aires es un “dique de contención”, con un rol central del gobierno provincial y de los intendentes peronistas para sostener derechos, servicios y cohesión social.

«El desafío es construir unidad, organización y una alternativa política con vocación de futuro para enfrentar el modelo de Milei», reza el escrito, al tiempo que reafirma «el repudio a la condena y detención de Cristina Fernández de Kirchner», a la que califica como una «perseguida política».

Acuerdo en el PJ de la provincia de Buenos Aires

La designación de Kicillof y Magario forma parte de un acuerdo político más amplio que involucra al cristinismo, La Cámpora y al resto de los espacios que componen el PJ bonaerense: los intendentes, los sindicatos y los movimientos sociales. La definición ordena el escenario interno y busca mostrar un peronismo alineado detrás de la gestión provincial frente al gobierno nacional.

Kicillof aceptó asumir la conducción partidaria luego de que el diputado Máximo Kirchner dejara trascender su decisión de correrse de la conducción partidaria y propuso que el economista lo suceda como forma de descomprimir la interna. La señal, sin embargo, no fue bien recibida en un primer momento por el MDF: en el entorno del gobernador molestó que la propuesta se conociera por los medios y no a través de canales políticos o institucionales. Con el correr de los días, y a medida que avanzaron las conversaciones formales entre los delegados de ambos sectores terminó de encaminar el acuerdo político.

El gobernador Axel Kicillof, en un plenario de su Movimiento Derecho al Futuro.

La confirmación de Magario como vicepresidenta primera despeja uno de los puntos más sensibles de la negociación y consolida al binomio que gobierna la provincia como cabeza de la nueva conducción partidaria. En paralelo, continúan las conversaciones para cerrar los casilleros para los 32 consejeros titulares -cuatro por cada una de las ocho secciones electorales- y otros para los 15 representantes de las distintas ramas: cinco por la femenina, cinco por la juventud y cinco por el sector gremial.

A la par del armado provincial, todavía queda por definir el escenario en los distritos. En varios municipios persiste la posibilidad de que se habiliten elecciones internas. En contraste, en otros territorios las conducciones locales lograron cerrar acuerdos entre los distintos sectores del justicialismo y avanzar en listas consensuadas para evitar la competencia en las urnas.

El comunicado

En el comunicado del peronismo bonaerense, se planteó un fuerte respaldo a la gestión provincial y se ubicó a la provincia de Buenos Aires como el principal “dique de contención” frente a las políticas del gobierno nacional. En ese marco, se destacó el rol del Ejecutivo bonaerense y de los intendentes peronistas para sostener derechos, servicios y cohesión social ante el ajuste impulsado por la administración de Javier Milei.

El texto remarca que ese trabajo no es individual sino colectivo, y pone en valor la articulación entre el gobierno provincial, los municipios, las organizaciones sindicales y los movimientos sociales para amortiguar el impacto de las medidas nacionales. Según el documento, esa experiencia de gestión y cercanía con la población constituye la base desde la cual el peronismo bonaerense busca proyectarse como alternativa política.

En esa línea, el documento plantea que el desafío no se limita a la resistencia, sino que pasa por construir “unidad, organización y una alternativa política con vocación de futuro” capaz de enfrentar el modelo libertario. También reivindica la historia del peronismo en la provincia y el rol que tuvieron los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner en la ampliación de derechos, al tiempo que señala que la experiencia bonaerense debe servir como plataforma para una reconstrucción nacional.

Por último, el PJ bonaerense ratificó su repudio a la condena y detención de CFK, a la que calificó como un caso de persecución política, y reafirmó su compromiso con la defensa de la democracia y las instituciones. El documento cierra con una convocatoria a la militancia y a los afiliados a priorizar la unidad del partido y fortalecer la herramienta política de cara al escenario que se abre.

Quiénes negociaron

Durante los últimos días, el gobernador y sus principales negociadores -los ministros Andrés «Cuervo» Larroque (Desarrollo), Carlos Bianco (Gobierno), Gabriel Katopodis (Infraestructura) y el diputado Mariano Cascallares– mantuvo reuniones con jefes comunales del Conurbano e interior, y con dirigentes del MDF para evaluar el estado de las conversaciones y fijar límites.

Por estos días, desde el kicillofismo remarcaron que el control del PJ provincial es una herramienta clave para respaldar la gestión bonaerense y evitar condicionamientos internos. “Como ocurre en todas las provincias, el gobernador necesita un partido ordenado detrás de su gobierno”, repiten en La Plata.

Bonaerenses: Verónica Magario, Fabián Cagliardi, Axel Kicillof, Andrés Larroque y Mariano Cascallares.

Todos esos planteos fueron acercados en distintos encuentros a los representantes del kirchnerismo que participaron de las conversaciones: el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara; el titular del bloque peronista en esa cámara Facundo Tignanelli; el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín y su par de La Costa, Juan Pablo De Jesús por el kirchnerismo;

El intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, junto al diputado provincial camporista Facundo Tignanelli.

Aunque el acuerdo político ya está casi sellado, en el entorno del gobernador persiste la cautela. El recuerdo de cierres de listas conflictivos y negociaciones de último momento todavía pesa, por lo que la consigna es no dar nada por cerrado hasta que la nómina completa esté presentada. Aun así, la señal es clara: el PJ bonaerense se encamina a una lista de unidad que ordena la interna y proyecta a Kicillof como principal referencia del peronismo de cara a las presidenciales de 2027.

Fuente: Ambito.com

Comentarios de Facebook

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba