Lisandro López, la bienvenida a Messi y los mates con el arquero campeón del mundo
Lisandro López, la bienvenida a Messi y los mates con el arquero campeón del mundo
Se despereza Avellaneda en enero. 8.30 no es un horario habitual para una entrevista con un futbolista. Pero casi nada es habitual para este ambiente en Lisandro López, un tipo común que trabaja de jugar a la pelota, como él se define. La charla toma intensidad y profundidad con el capitán. "No me quedan más uñas, hermano. Soy súper ansioso, pero lo llevo bastante bien", confiesa. Muestra los dedos y es verdad. Este receso parece haber sido una trampa para la ansiedad del emblema de Racing . Desde que el puntero venció a San Martín, de San Juan, por 1-0 gracias a una palomita suya, ya pasaron 45 días. En el horizonte aparecen las 10 fechas finales de la Superliga y la posibilidad de la undécima vuelta olímpica para Lisandro López. No sería una más, sería la primera con la Academia.

Quizá esa impaciencia venga de familia. Con cierta frecuencia, y sin llamar la atención, los afectos más cercanos de Lisandro viajan desde Rafael Obligado hasta el Cilindro de Avellaneda. No todos, en realidad. Su madre María Elena, no. No controla los nervios. Ni frente a la pantalla del televisor resiste. Solo una vez estuvo en la cancha: en 2005, en la despedida de la primera etapa en Racing, antes de marcharse a Porto. ¿Vendrá en la última fecha de la Superliga, a principios de abril, frente a Defensa y Justicia si esa tarde su hijo puede coronarse campeón?
-La mentalidad se entrena. ¿Cómo?
-Pasa por convencerse. Por querer mejorar siempre, sentir que se puede aprender hasta el último día de tu vida. Tener la ambición deportiva de querer ganar, de conseguir cosas importantes. Es estar atento de un montón de detalles que te hacen más fuerte mentalmente y te ayudan a lograr los objetivos. Naturalmente, sin desatender el desarrollo de todos los aspectos que se entrenan a diario.
-Que estén veteranos como Marcelo Díaz, Donatti, Cardozo, Sigali, ahora Cvitanich, ¿en qué ayuda?
-Se viene sumando gente con experiencia. No sé si ha conseguido cosas importantes en otros clubes, pero tienen muchos años de fútbol, saben lo que se vive en un vestuario, han pasado por momentos de nerviosismo. Eso siempre es positivo. Creo que el grupo se está convenciendo de que puede ser un buen torneo para Racing.

-¿Por qué lo adoptaste a Zaracho como un hermano menor?
-Porque me gusta su personalidad, lo aprecio mucho como persona y desde que subió pegamos buena onda. Siempre le estuve encima, capaz que él me debe odiar y debe decir 'que viejo hincha pelotas'. Pero lo conozco, es un pibe tranquilo, un pibe simple.
Un pibe simple, dice Lisandro López. ¿Cómo Lionel Messi? Para siempre 'Licha' estará asociado al debut de rosarino en la selección. Aquel 17 de agosto de 2005, en Budapest, a los 63 minutos, José Pekerman dispuso el ingreso de Messi por López en el amistoso ante Hungría. "Ni me acuerdo si le dije algo en el momento del cambio. Sabíamos todos que ese loco la iba a romper. Yo no estaba tan metido en ese grupo, pero de él se hablaba mucho. Siempre jodo con que voy a quedar en el recuerdo, en las imágenes de ese cambio. Es muy gracioso", relata. Apenas 1m32s más tarde, el árbitro expulsó a Messi. "Lo echaron enseguida, estaba destruido. Los más grandes, Ayala, Crespo, Sorín, iban y lo trataban de levantar. Pero estaba muy mal". Lisandro López tuvo un fugaz paso por la selección, apenas siete partidos y un gol. En 2009 fue su último contacto, cuando le pidió al entrenador Diego Maradona que ya no lo citara si realmente no le iba a dar oportunidades de jugar. Nada de impostar ni permanecer donde ya no quiere estar. Ese es su carácter.

-¿Disfrutás algo en la cancha? Casi siempre parecés tenso, molesto.
-Vivo los partidos con mucha pasión, con mucha adrenalina. Por momentos con fastidio, y por momentos no. Quizá desde afuera parezca más. Yo soy de hablar con mucha vehemencia dentro de la cancha y eso parece que es de calentón, pero no. Quiero transmitir algo con seguridad y firmeza, entonces le pongo vehemencia a los gestos. Pero dentro de esa adrenalina, disfruto. Amo lo que hago. Me encanta entrenar, jugar al fútbol. No es que salgo de acá y el fútbol no existe. Miro partidos, miro programas de deportes.
-Dijiste que sentís que no aportás nada si no jugás. ¿Y el liderazgo? ¿Y el ascendente sobre el grupo?
-. Podés dar una palabra de aliento, pero lo importante está ahí adentro. Podés ser el mejor líder del mundo, pero si al equipo no lo ayudás en la cancha para que le vaya bien, no pasa nada.
Hugo Lloris, el N°1 que es hincha de Racing
Cada vez son menos en Rafael Obligado, en el partido bonaerense de Rojas, a 35 kilómetros de Junín. El pueblo de Lisandro López. "Debemos andar por 850 habitantes. Los chicos se van en búsqueda de laburo y de estudios, y la gente mayor se va yendo… para arriba. Yo voy con toda la frecuencia posible, porque tengo allá a mi vieja, a mi viejo, a mi abuela que está grande. Y mi hermana con su familia, con mis sobrinitos que viven en Junín, pero cada vez que viajo a Obligado se acercan para vernos", cuenta. Una letra pone las cosas en su lugar: allá no es 'Licha', sino 'Lichi'. Hace tiempo que no participa de la Fiesta provincial de la Galleta, todos los noviembres, pero por falta de tiempo y no de voluntad. "Lichiiiiiiiiiiiiiiiiii", escucha el saludo de los pibes que pasan en bicicleta. "Habrá alguno que no me querrá, o que dirá que me agrandé, pero en general me entero que dicen 'Anda el Lichi, ¿viste?… Sí, pasó con la chata con las cañas para allá'. Me encanta estar en Obligado", revela. Pescar es su terapia y su pasión. Pesca de laguna, de río. Pesca de tararira, bagre o pejerrey. Nada de embarcado ni altamar. Nada de excentricidades, naturalmente.

-¿Qué tan cerca estuviste de estudiar Ciencias Económicas en la facultad de Junín?
-A tres meses. Me inscribí en septiembre y hubiera arrancado en marzo, pero en noviembre que me vio Miguel Micó y me trajo a Racing. Debe estar archivado el papel en la facultad. Creo que hubiera durado poco. No me costaba el estudio, pero no tenía constancia, era muy inquieto. Hubiera terminado laburando en el campo.
Costumbres del campo tiene muchas. El mate, infaltable. Y de exportación. El francés Hugo Lloris, el arquero de Tottenham y campeón del mundo en Rusia 2018, fue su compañero en Lyon. "Venía siempre a la habitación y terminó siendo matero", cuenta 'Licha' y descubre un nuevo caso Griezmann, termo bajo el brazo. "Como yo seguía los partidos de Racing por Internet, también se hizo hincha de la Academia. Hablamos con frecuencia y sigue nuestra actualidad. Tenenos un hincha más". No hay dudas, Lloris lo confirmó el mes pasado cuando le preguntaron antes de la final de la Libertadores, en Madrid, por River o Boca. "¡Racing!", exclamó el arquero que dirige Pochettino.
López conoce a varios campeones del mundo. Llegó a Lyon en 2005, para reemplazar a Benzema. Por entonces, aparecían los juveniles Umtiti y Lacazette. 'Licha' descata la escuela del club, por eso no le extraña que Tolisso -ahora en Bayern- y Fekir también hayan integrado el plantel de Deschamps. Y un recuerdo extra para el zaguero portugués Pepe, compañero en Porto: "Un loco lindo, de esos que siempre querés en tu equipo. Pero en un Real Madrid vs. Lyon me levantó por el aire. Un animal".





