Rebeca Grynspan encabeza la contienda por la Secretaría General de la ONU, mientras Rafael Grossi mantiene la segunda posición

La ciudadana costarricense Rebeca Grynspan se ha afianzado como la principal aspirante a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al encabezar la octava votación indicativa del Consejo de Seguridad con doce votos favorables y sólo tres en contra. El argentino Rafael Grossi volvió a situarse en la segunda posición, obteniendo nueve apoyos, cuatro rechazos y dos abstenciones, en una contienda que aún permanece abierta.
Este resultado constituye un progreso para Grynspan, actual secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), quien mejoró su desempeño respecto a la ronda anterior. Grossi, al frente del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), mantuvo idénticos números y sigue en la pugna por suceder a António Guterres.
En el entorno del diplomático argentino se valoró la consolidación de su candidatura, descartándose que el proceso esté ya definido. “La dinámica de negociación continúa; no se trata de un asunto cerrado. Grossi permanece a la expectativa”, declaró una fuente cercana al funcionario. Además, anticipó que en los próximos días se intensificarán los esfuerzos para promover su postulación.
La pugna por los votos de las grandes potencias y el futuro de Grossi
La votación se repitió con boletas sin colores, lo que impidió identificar cuál de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— se opuso a cada candidato. En la sexta ronda, celebrada el mes pasado, los tres principales contendientes habían recibido dos vetos cada uno.
Para alzarse, el candidato deberá acumular un mínimo de nueve votos favorables y evitar el veto de cualquiera de los cinco miembros permanentes. Una vez que el Consejo de Seguridad alcance un consenso y recomiende un nombre, la Asamblea General, compuesta por 193 Estados, deberá ratificar la designación.
En el tercer puesto quedó la guyanesa Carolyn Rodrigues‑Birkett, con ocho apoyos, cinco rechazos y dos abstenciones. La diplomática emiratí Lana Zaki Nusseibeh ocupó el cuarto lugar, mientras que el turco Feridun Hadi Sinirlioglu, recién incorporado a la contienda, se situó en la quinta posición. Las candidaturas ecuatorianas de María Fernanda Espinosa e Ivonne Baki permanecieron en el olvido.
Rafael Grossi se posiciona segundo en la votación con nueve apoyos, cuatro votos en contra y dos abstenciones.
La candidatura de Grynspan enfrenta, sin embargo, resistencia por parte de Estados Unidos, debido al posible respaldo que recibiría de China. Paralelamente, Grossi contaría con el apoyo de la administración de Donald Trump, aunque su postulación ha sido cuestionada públicamente por Rusia a raíz de su gestión al frente del OIEA durante la guerra en Ucrania. Asimismo, existen indicios de que Pekín podría inclinarse a favorecer a la costarricense.
En este contexto, un acuerdo entre Washington, Pekín y Moscú podría resultar decisivo para desbloquear la elección. Las tensiones geopolíticas entre las grandes potencias, influidas por el conflicto en Ucrania, la situación en Oriente Medio y el programa nuclear iraní, mantienen el proceso abierto y dificultan la definición de un candidato de amplio consenso.
La sucesión de Guterres también está marcada por dos demandas históricas: que el cargo vuelva a ser ocupado por un representante de América Latina y el Caribe, después de 36 años, y que por primera vez una mujer lidere las Naciones Unidas. Grynspan reúne ambas condiciones, mientras que Grossi representa la opción argentina en una disputa que sigue dependiendo de las negociaciones entre los principales actores internacionales.
La siguiente votación, programada para la semana entrante, podría ser crucial para determinar si la candidatura de Grynspan amplía sus apoyos o si Grossi mantiene margen para avanzar. Por el momento, el argentino sigue en la carrera y confía en que un acuerdo entre las potencias modifique el escenario.
Fuente: Ambito.com





