Intrusión informática en cámaras frigoríficas de bancos de sangre franceses modifica parámetros térmicos

Un ataque informático dirigido a los sistemas de refrigeración de tres unidades del Servicio Francés de Sangre modificó los valores de temperatura de los depósitos frigoríficos que conservaban plasma para transfusiones y para la elaboración de fármacos. La penetración, detectada el lunes 2 de noviembre, fue identificada oportunamente por los sistemas de vigilancia, evitando pérdidas de material ni efectos sanitarios.
El suceso impactó instalaciones de la Institución Nacional de Sangre (EFS), organismo público responsable de la recolección, análisis, preparación y distribución de productos sanguíneos a los hospitales del país. Según las autoridades sanitarias, los cibercriminales alteraron los umbrales de temperatura y los parámetros de descongelación de los depósitos, elevándolos a niveles extremadamente altos.
Los sistemas de monitoreo y alarma permitieron detectar rápidamente las irregularidades y activar los protocolos de seguridad. Se trasladaron o se guardaron de forma preventiva las bolsas de plasma y las muestras almacenadas, mientras que los equipos comprometidos quedaron bajo control. El EFS afirmó que no se registraron pérdidas y que las operaciones de recolección y distribución continuaron sin interrupciones.
Un incidente a través de un proveedor y una nueva alerta en Europa
La entidad francesa precisó que no sufrió un ataque directo, sino que la intrusión se propagó a un proveedor externo responsable de los equipos de refrigeración. La compañía Coolworld confirmó que un número limitado de sus unidades resultó afectado por un incidente de ciberseguridad vinculado a un software de gestión suministrado por un tercero.
La empresa manifestó que actuó con rapidez e implementó medidas para contener la situación. Paralelamente, el Ministerio de Salud francés y la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información (ANSSI) iniciaron averiguaciones para determinar el método empleado, el alcance de los equipos comprometidos y las condiciones necesarias para restablecer su funcionamiento seguro.
De acuerdo con el semanario Le Canard enchaîné, los atacantes habrían intentado elevar la temperatura de los depósitos hasta 110 grados Celsius, cuando el plasma se conserva habitualmente a alrededor de –30 grados. No obstante, el EFS no confirmó oficialmente esa cifra y se limitó a comunicar que los parámetros fueron modificados a niveles muy elevados.
El hecho se produjo en medio de una nueva ola de ciberataques contra sistemas de refrigeración en supermercados europeos, que afectó a establecimientos de al menos ocho países y provocó pérdidas de alimentos. La ofensiva recordó otro incidente ocurrido en Francia en octubre, cuando cibercriminales intervinieron equipos frigoríficos de cientos de supermercados.
La cadena de frío, un objetivo emergente de los ciberataques
Los sucesos recientes pusieron de relieve las vulnerabilidades de los sistemas de refrigeración conectados a internet y empleados para gestionar instalaciones de forma remota. Los especialistas advierten que los equipos industriales pueden quedar expuestos cuando presentan fallas de seguridad o no reciben actualizaciones adecuadas.
En el caso francés, la detección temprana de las anomalías impidió que la intrusión comprometiera los productos sanguíneos, considerados esenciales para la atención hospitalaria. El plasma almacenado en los depósitos afectados fue asegurado antes de que se produjeran daños.
Las autoridades aún no han identificado a los responsables ni confirmado si los ataques contra los bancos de sangre guardan relación con los incidentes que afectaron a supermercados europeos. Las investigaciones continúan para determinar el origen de las intrusiones y valorar si existe una campaña coordinada contra infraestructuras críticas.
Fuente: Ambito.com





