Martín Llaryora propone adelantar las elecciones en Córdoba a marzo, con el objetivo de diferenciarse de la Casa Rosada

En el Centro Cívico de Córdoba no se ha confirmado ni desmentido nada acerca de la fecha de la elección gubernamental. En la mesa reducida del mandatario Martín Llaryora se responden todas las hipótesis con evasivas y ni siquiera la Justicia Electoral, pese a haber realizado sus consultas, dispone de una respuesta. El mutismo es intencional, pues la determinación del día corresponde únicamente al gobernador, quien lo emplea como herramienta estratégica frente a sus rivales. “Mientras la fecha permanece oculta, la oposición se ve obligada a estructurar alianzas, listas y candidaturas sin saber cuánto tiempo le resta”, comentó a Ámbito una fuente cercana.
La hipótesis más difundida sitúa la votación el domingo 28 de marzo de 2027, coincidiendo con la Pascua, lo que situaría la renovación del Poder Ejecutivo y del Parlamento a más de medio año de las elecciones presidenciales. Llaryora ha manifestado públicamente que aún no ha fijado la fecha y que no pretende modificar la normativa electoral.
No obstante, el calendario actual le permite convocar elecciones a finales de marzo. Ese periodo incluye dos festivos: el miércoles 24 de marzo, correspondiente a la Semana Santa, y el viernes 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas, creando otro fin de semana prolongado. Dentro del oficialismo se debate también si conviene que la capital elija al mismo tiempo al sucesor del intendente peronista Daniel Passerini.
La imagen opositora en La Falda
El silencio que se respira en “El Panal”, como se conoce a la Casa de Gobierno, adquiere mayor relevancia esta semana porque el próximo jueves, en el Hotel Edén de La Falda, la coalición entre La Libertad Avanza, el PRO, el Frente Cívico y Primero la Gente en Punilla aparecerá reunida por primera vez. Se prevé la asistencia del senador nacional Luis Juez, del diputado Gabriel Bornoroni y de Óscar Tamis, dirigente del PRO cordobés.
El objetivo inmediato del encuentro es ordenar la oferta para las elecciones municipales del 14 de marzo, con las alianzas que deben inscribirse este mes. Sin embargo, la convocatoria tiene una resonancia provincial clara, ya que constituirá el primer ensayo público de la unidad no peronista que podría disputar la gobernación al cordobesismo. Por el momento, la UCR no forma parte de esas negociaciones.
En “El Panal” operan bajo la premisa de que la oposición se presentará cohesionada en la contienda provincial y, por ello, la fecha constituye su principal carta de negociación. Mientras los libertarios y los juecistas minimizan la incertidumbre, cada vez más voces solicitan a Bornoroni que acelere las decisiones ante la posibilidad de una convocatoria en marzo.
Luis Juez y Gabriel Bornoroni, figuras libertarias en Córdoba.
El cálculo subyacente consiste en desvincular la lucha provincial de la nacional, pues en las legislativas de octubre de 2025, La Libertad Avanza venció en Córdoba y relegó a la lista encabezada por Juan Schiaretti. Desde entonces, el oficialismo provincial busca que el electorado evalúe la gestión provincial y no el enfrentamiento entre Milei y el peronismo. Las encuestas sitúan a Llaryora a la cabeza en intención de voto, mientras que Bornoroni aparece en tercer lugar, según los últimos sondeos publicados.
No obstante, los propios estudios oficiales advierten que una oposición unificada reduciría la ventaja del oficialismo. En la Casa Rosada no ocultan su intención de competir intensamente por Córdoba, y todo indica que Karina Milei, Eduardo y Martín Menem ya han decidido lanzar esa batalla, de ahí la presión sobre Bornoroni para que construya una alianza con Juez.
Una campaña de verano breve favorecería al oficialismo al enfrentar a una oposición que aún no se ha consolidado y a una LLA centrada en la reelección presidencial. Adelantar la votación también impediría la intervención del PJ nacional. En marzo, el peronismo seguirá discutiendo su liderazgo entre Axel Kicillof, Sergio Massa y el kirchnerismo liderado por Cristina Kirchner. Esta fragmentación dificultaría su incursión en la disputa cordobesa o la presentación de una candidatura propia, como la que algunos barajan para la diputada Natalia de la Sota.
Sincronizar la elección provincial con la municipal de la capital obligaría al aparato partidario a gestionar dos campañas simultáneamente. Dentro del oficialismo hay quien propone, como alternativa, alinear la fecha con la de la elección radical de Maximiliano Pullaro en Santa Fe, con el objetivo de exhibir una victoria conjunta de dos mandatarios del bloque Provincias Unidas.
La variable económica
Otro argumento de peso para un posible adelanto de los comicios provinciales es la situación económica, dado que Córdoba lleva varios meses con una caída real de la coparticipación federal, mientras que la recaudación propia retrocede, golpeada por la reducción de la actividad y del consumo. Por esa razón, Llaryora convocó a su gabinete y añadió un control adicional sobre el gasto de cada cartera. La provincia también figura entre las más afectadas por el cierre de empresas e industrias en la era Milei, lo que lleva a que intendentes radicales de más de un centenar de municipios reclamen la disminución de los fondos provinciales que reciben, mientras el sector sindical se muestra tenso en cada negociación salarial.
Extender la elección hasta la segunda mitad del año expondría al gobierno a meses de ajustes, reclamos salariales y menos recursos para obras públicas. Adelantarla le permitiría someter su gestión a evaluación antes de que el deterioro económico la desgaste, según explicaron fuentes a este medio desde Córdoba.
Subsidios, UIA y la relación con la Nación
Esa presión económica tendrá una cara nacional este martes, pues Martín Llaryora participará en la Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina en el Golden Center de Buenos Aires. Compartirá panel con los gobernadores Pullaro, Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca) y Rolando Figueroa (Neuquén) para debatir la integración de cadenas de valor regionales en minería y energía.
En la jornada también estarán el ministro de Economía Luis Caputo y el jefe de Gabinete Diego Santilli. Milei no asistirá. La entidad fabril llega a la cumbre con datos de caída en la actividad industrial y con una propuesta de pacto fiscal federal para aliviar la carga tributaria sobre la producción.
Llaryora llega con la relación tensa con la Casa Rosada porque el fin de semana utilizó su cuenta de X para cuestionar la decisión nacional de ampliar los subsidios a las empresas de colectivos del AMBA, con el fin de evitar nuevas subas del boleto. Al día siguiente, una resolución de la Secretaría de Transporte publicada en el Boletín Oficial formalizó compensaciones por más de $38.800 millones.
Necesitamos que las grandes inversiones comprendidas en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (#RIGI) fomenten el desarrollo de proveedores locales de productos y servicios.
Así lo manifesté al acompañar a empresarios cordobeses en la primera Ronda de Negocios del… https://t.co/FROrYX43Sl pic.twitter.com/XrZSZXGvuG
Llaryora sostuvo que, mientras la Nación asume los costos del transporte metropolitano, en el interior esa carga recae sobre los usuarios y los gobiernos locales. Indicó que no se opone a la ayuda a los pasajeros bonaerenses y porteños, sino que se utilice el equilibrio fiscal como argumento para negar recursos a las provincias. Comparó la medida con las prácticas de reparto del kirchnerismo y Passerini se sumó a la crítica.
La senadora nacional Alejandra Vigo, esposa de Schiaretti, también criticó la medida en X. Recordó que en Córdoba el boleto urbano cuesta más del doble que en el área metropolitana y que los municipios del interior sostienen sus sistemas sin una ayuda equiparable. Reivindicó el proyecto de Boleto Federal presentado en 2022 para distribuir los subsidios con criterios equitativos y señaló al presidente Javier Milei por no haber modificado una distribución que prometió cambiar.
El Gobierno nacional destina la mayor parte de los recursos argentinos para congelar las tarifas del transporte solo en el AMBA, mientras los municipios y provincias deben afrontar el sostenimiento de sus sistemas de transporte.
Con fondos nacionales se beneficia a una sola…
El reclamo de unidad
Mientras el cordobesismo define el calendario, un sector peronista adherido a la candidatura presidencial de Kicillof salió a debatir uno de los pilares de su identidad política. Eduardo Di Cola, exdiputado nacional y expresidente del Correo Argentino, encabezó la discusión, acompañado por Fernando Salvi, tres veces legislador provincial y exintendente de Villa Ascasubi.
Ese grupo descarta la “avenida del medio”, la tercera posición entre el kirchnerismo y el antiperonismo que el peronismo cordobés sostuvo desde la época de José Manuel de la Sota y que Schiaretti y Llaryora mantuvieron con Hacemos por Córdoba primero y con Provincias Unidas después. Según su diagnóstico, la gravedad de la situación nacional no permite un espacio intermedio. Proponen una vía militar para superar las divergencias que llevaron al justicialismo cordobés a alejarse del resto del movimiento y colocar la unidad como bandera central de cara a 2027.
Fuente: Ambito.com





