Tecnología

Endeavor Argentina elige 11 startups tecnológicas de cinco sectores para impulsar su crecimiento

La iniciativa de localizar compañías tecnológicas con potencial para escalar a nivel regional y mundial volvió a convocar al ecosistema emprendedor de la República Argentina. Endeavor Argentina ha elegido 11 proyectos para su programa ScaleUp 2026, una propuesta diseñada para impulsar negocios que ya poseen un producto consolidado, han validado sus modelos de negocio y desean acelerar su proyección hacia nuevos mercados.

Entre las seleccionadas se encuentran empresas de varios rubros, pero con un punto en común: aplican tecnología para atender problemáticas específicas de otras compañías o de consumidores, con la intención de transformar esas soluciones en oportunidades de negocio a escala regional.

La lista agrupa propuestas de fintech, IA aplicada al comercio, infraestructura de datos, química sostenible, construcción, e‑commerce mayorista y gestión de beneficios corporativos.

También evidencia la maduración del ecosistema emprendedor, donde las posibilidades de expansión ya no se limitan a aplicaciones dirigidas al consumidor final, sino que cada vez más se centran en plataformas que proveen infraestructura y servicios tecnológicos a otras organizaciones.

«Observamos una generación de emprendedores que resuelven retos concretos mediante IA, desde pagos transfronterizos hasta química verde, y que compiten en la región con equipos talentosos y ambiciosos. Apoyarlos en esta fase de expansión es donde Endeavor produce mayor impacto«, señaló Julia Bearzi, directora ejecutiva de Endeavor Argentina.

El ScaleUp Program funciona como una plataforma de acompañamiento para compañías que precisan robustecer sus estrategias de crecimiento, acceder a redes de contactos y vincularse con potenciales inversores y socios comerciales.

Según los datos publicados por Endeavor, desde su puesta en marcha ha asistido a 182 emprendedores de 86 empresas en 16 naciones, que en conjunto han recaudado más de US$ 340 millones. El programa cuenta con el respaldo de UBS Wealth Management LatAm, KPMG Argentina y ABECEB.

La selección de este año permite observar diversas oportunidades de negocio que se están gestando en la región, desde la digitalización de procesos financieros y comerciales hasta la incorporación de IA en actividades tradicionales.

Uno de los grupos con mayor presencia es el de servicios financieros y medios de pago. Cuatro de las empresas elegidas operan en este segmento: El Dorado, Lenk, Rebill y Takenos.

Sus propuestas buscan solventar distintas dificultades de la operativa financiera, como la transferencia internacional de fondos, el uso de dólares digitales, la digitalización de procesos crediticios y la infraestructura que requieren las compañías para cobrar en múltiples países.

Las fintech dominan la lista de startups seleccionadas

El Dorado es una firma fundada por Guillermo Goncalvez, Juan Andreu y Carlos Fontes. Ha creado una aplicación que facilita el envío, la recepción y el ahorro en dólares digitales mediante las stablecoins USDT y USDC.

La solución se integra con más de 70 medios de pago locales y cuenta con usuarios en 12 países. Su objetivo es simplificar las transacciones entre distintas monedas y sistemas financieros, particularmente en economías con restricciones cambiarias o acceso limitado a servicios internacionales.

En junio de 2026, la empresa aseguró una ronda Serie A de US$ 9 millones, liderada por Paradigm, con la participación de Coinbase Ventures y Verda Ventures.

Según comunicó al anunciar la operación, la compañía ya había superado los 100 000 usuarios activos y había procesado más de cinco millones de transacciones. Además, inició el desarrollo de una unidad de negocio para empresas, ofreciendo soluciones de pagos transfronterizos tanto a compañías latinoamericanas como a multinacionales que operan en la región.

El equipo fundador de la fintech Takenos.

Takenos compite en un mercado similar, aunque su propuesta se centra en optimizar la gestión de ingresos y pagos internacionales. La fintech argentina ha creado una billetera digital que permite recibir, enviar y utilizar fondos del exterior mediante stablecoins, dirigida a freelancers, profesionales que prestan servicios a otros países y empresas que operan en economías emergentes.

Fundada por Lucas Posada, Simón Bouché, Francisco Goulú y Joaquín Herrera, la compañía cerró en 2025 una ronda de capital de US$ 10 millones, encabezada por los fondos Variant y Lattice, junto a otros inversores internacionales.

En junio de 2026 informó que superaba los 800 000 usuarios en más de 20 países. La expansión hacia Perú, anunciada en abril, forma parte de su estrategia para reforzar su presencia regional y desarrollar nuevas herramientas de pagos e integración financiera.

En el caso de Rebill, el modelo de negocio se basa en una infraestructura que permite a otras empresas cobrar en distintos mercados sin necesidad de crear una estructura financiera propia en cada país.

Su plataforma combina pagos con tarjetas, transferencias, cuotas y suscripciones, además de funcionalidades de tesorería y desembolsos internacionales. La compañía fue fundada por Nahuel Candia, Ariel Díaz Ailán, Rubén Maier Enzler y Francisco León, y pasó por la aceleradora estadounidense Y Combinator, en su edición Winter 2022.

Rebill opera en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Estados Unidos. La oportunidad comercial se origina en una dificultad frecuente para las empresas que pretenden internacionalizar sus servicios: la fragmentación de los sistemas de pago, las variaciones regulatorias y la necesidad de integrar proveedores locales. La firma busca simplificar esa complejidad mediante una única solución tecnológica.

Recientemente, la compañía anunció el cierre de una ronda pre‑Serie A por US$ 5,4 millones, elevando el total recaudado a más de US$ 9 millones desde su fundación en 2020.

La cuarta fintech de la lista es Lenk, que actúa en otro eslabón del sistema financiero: la originación digital de créditos. Su plataforma está pensada para instituciones financieras que necesitan automatizar todo el proceso de concesión de préstamos, desde la captación de potenciales clientes hasta el desembolso del dinero.

Fundada por Guido Galanter, Nicolás Piqueras y Tomás Gropper, Lenk opera en Argentina, Chile, México y Colombia. Su tecnología combina automatización e inteligencia artificial para acelerar tareas, mejorar la experiencia del solicitante y facilitar el cumplimiento de los procesos internos de las entidades.

La propuesta permite a bancos y otras instituciones financieras incrementar su capacidad de originación sin depender de procedimientos manuales y estructuras operativas difíciles de escalar.

IA aplicada: un sector en rápida expansión

Otro pilar de la selección es la aplicación de inteligencia artificial a actividades comerciales y operativas. En este grupo aparecen Galo AI, Teramot y WiseCX, tres compañías que abordan problemas diferentes, pero comparten la intención de introducir automatización y procesamiento de datos en procesos empresariales que aún requieren una considerable intervención humana.

Galo AI emplea WhatsApp como canal de ventas y operaciones para distribuidores, mayoristas y marcas de consumo masivo. Su plataforma automatiza la recepción de pedidos y su incorporación a los sistemas internos de las compañías, a partir de catálogos que pueden superar los 40 000 productos.

La herramienta interpreta los mensajes de los clientes y los convierte en órdenes estructuradas, enlazándolas con los sistemas de gestión de cada empresa.

La firma fue creada por Tomás Iakub, Benjamín Korach y Franco Pesce y tiene presencia en Argentina, México, Colombia y Uruguay. Su modelo se dirige a un segmento de negocios que mantiene gran parte de su operativa comercial a través de WhatsApp, pero que enfrenta dificultades para gestionar pedidos, listas de precios, disponibilidad de productos y procesos de facturación.

En junio de 2026, el ecosistema emprendedor informó que Galo AI había recibido inversión de Latitud Ventures, Kuiper VC y empresarios del sector tecnológico, entre ellos Daniel Rabinovich y Andrés Bilbao.

Bruno Ruyu (centro) CEO de Teramot, junto a sus socios Lucas Uzal y Leonardo Ruspini.

Teramot, por su parte, busca resolver una de las barreras que encuentran las empresas al incorporar inteligencia artificial: la dispersión de sus datos corporativos.

La startup ha desarrollado una infraestructura que conecta bases de datos, sistemas de gestión y otras fuentes de información de las organizaciones con herramientas de IA, de modo que puedan emplear esos datos en procesos de análisis y toma de decisiones.

Fundada por Bruno Ruyú y Gabriel Puertas, la compañía opera en Argentina, Brasil, Colombia y Paraguay. Su propuesta consiste en reducir el trabajo necesario para ordenar, integrar y preparar información empresarial antes de usarla en aplicaciones de inteligencia artificial. En marzo de 2026, la empresa comunicó que estaba iniciando una nueva fase de expansión comercial en América Latina, tras sumar clientes corporativos de escala global. El perfil del fundador también refleja el carácter científico de parte del ecosistema: Ruyú es <strongfísico egresado del Instituto Balseiro y orientó su carrera hacia el desarrollo de soluciones de IA.

La tercera compañía de este grupo es WiseCX, especializada en tecnología par

Fuente: Ambito.com

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