Flávio Bolsonaro reaparece y afirma haber sido derrotado por el sistema, asegurando que su huida no indica debilidad

En el marco de la escalada de fricciones diplomáticas entre Brasil y Argentina por su escapatoria, y de la creciente incertidumbre que envuelve a Donald Trump, Flávio Bolsonaro se pronunció nuevamente en público para explicar las razones de su salida del país, a tan sólo dos días de haber sido superado en las urnas mientras ejercía su mandato de senador nacional.
«Fui derrotado por el aparato institucional, por el Poder Judicial. Todos lo saben. Por eso manifesté que no me sometería a esa imposición», declaró en una transmisión difundida a través de sus redes sociales, donde el excandidato se grabó en primera persona. Añadió: «Quiero dejar claro que esto no constituye una señal de debilidad. Puedo ser cualquier cosa menos ingenuo. Analicé la situación, comprendí hasta dónde podían llegar las cosas».
Flávio Bolsonaro dirigió sus críticas al magistrado del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, por haberle exigido la entrega de sus pasaportes en el marco de la investigación por presunto lavado de dinero. En ese contexto, sostuvo que el juez actuó “más deprisa de lo que anticipaba” y que “presionó la coyuntura para intentar atarme de forma real, intimidándome con una decisión carente de fundamento, sin consultar a la Procuraduría General de la República”.
Aseguró que el magistrado lo acusa falsamente de mantener vínculos con las cuentas bancarias de un allegado, pese a que, el mismo domingo de las elecciones, el Banco Santander remitió un documento oficial donde se desmentía cualquier relación suya con la entidad y se confirmaba que nunca había poseído una cuenta allí.
Flávio sostuvo una reunión con su hermano Eduardo en la ciudad de Miami.
Para concluir, exhortó a sus seguidores a «mantenerse firmes. El juego no ha terminado, continuaremos la lucha». Declaró: «A partir de ahora, retomaré mi actividad aquí para intercambiar ideas con ustedes, ejercer el liderazgo que me han conferido y hacer todo lo posible por mantener la resistencia en el Congreso Nacional».
La cancillería argentina y Brasil difieren en sus versiones
Si bien las relaciones entre Argentina y Brasil se habían ido deteriorando por intercambios de reproches y declaraciones cruzadas, la última semana estuvo marcada por un episodio concreto que ha generado un estrecho secretismo en nuestro país: la supuesta colaboración del Gobierno argentino en la fuga de Flávio Bolsonaro a través de la frontera nacional, después de que la justicia brasileña le exigiera su pasaporte y le prohibiera la salida en el contexto de una causa judicial por lavado de dinero.
De acuerdo con la información obtenida, la llamada habría sido dirigida a María Emilia Cortés, actual encargada de negocios en Brasilia, por João Marcelo Galvão de Queiroz, director del Departamento de América del Sur. La conversación, que se habría producido el jueves por la noche, se centró en solicitar explicaciones sobre la presunta participación del Gobierno argentino en la huida de Bolsonaro a bordo de un avión privado con destino a Estados Unidos, con escala en Puerto Iguazú.
María Emilia Cortés es la máxima autoridad diplomática argentina en el país vecino y principal socio comercial, tras la expulsión en agosto de 2026 del embajador Guillermo Daniel Raimondi debido a las tensiones entre Lula da Silva y Javier Milei, en medio de la campaña abierta del presidente argentino a favor de Flávio Bolsonaro y de las difamaciones dirigidas contra su homólogo brasileño.
Frente a la repercusión en medios nacionales e internacionales, el canciller Pablo Quirno declaró que las versiones eran inexactas: «No se realizó ninguna solicitud de explicaciones. No se deben aceptar dictados de una única fuente, evidentemente interesada». El funcionario argentino, que participaba en una cumbre de cancilleres del G20 en Atlanta, aún no se ha pronunciado sobre las elecciones brasileñas ni sobre la fuga de Bolsonaro.
Fuente: Ambito.com





