Hernán Barcos, a sus 42 años: la extraordinaria travesía del errante goleador que se resiste a colgar sus botas

Existen delanteros que, al cumplir 42 años, ya se encuentran varios ciclos retirados del deporte. Hernán Barcos, sin embargo, continúa anotando en la competencia profesional. El cordobés trazó una senda singular, con pasos por equipos de diversos continentes y una puntería que le ha permitido mantenerse activo durante más de veinte años.
Su reciente doblete lo volvió a colocar bajo los reflectores. El “Pirata” había abandonado Racing con escasas oportunidades, pero acabó convirtiéndose en un ídolo fuera de la Argentina, luciendo la camiseta de la Selección y protagonizando la memorable noche en La Bombonera, donde selló la eliminación del Xeneize en la Copa Libertadores.
A sus 42 años, el cordobés sigue representando una amenaza constante para cualquier portería rival.
De sus primeros pasos en Racing a la conquista internacional: el extenso periplo del “Pirata”
Hernán Barcos nació el 11 de abril de 1984 en Bell Ville, Córdoba, y debutó en las inferiores de Racing. Su ingreso a la Primera División se produjo en agosto de 2004, aunque apenas disputó tres encuentros con la camiseta de la Academia. Ante la escasez de oportunidades en Avellaneda, optó por buscar continuidad en otros aúllidos.
Sus primeras paradas fueron Guaraní de Paraguay y Olmedo de Ecuador. También vivió una breve experiencia europea en Estrella Roja de Serbia y retornó a la Argentina para jugar en Huracán. Aún no había alcanzado la condición de máximo goleador cuando se presentó una oferta en Asia.
En 2009 arribó a China, vistiendo las camisetas de Shanghai Shenhua y Shenzhen. Allí halló la regularidad que necesitaba y terminó como máximo anotador de la Superliga china, desempeño que despertó el interés de varios clubes.
En 2010 firmó por Liga de Quito y comenzó una de las etapas más brillantes de su carrera. En Ecuador recibió el sobrenombre de “Pirata”, se convirtió en un referente y conquistó el campeonato local. Además, alzó la Recopa Sudamericana de 2010, su único título internacional, tras marcar los dos goles del 2-1 que le dio la victoria frente a Estudiantes de La Plata en el partido de ida.
Su vínculo con la afición quiteña perduró incluso después de su partida. En 2017 regresó a Quito y volvió a coronarse como máximo goleador del torneo, siete años después de su primera consagración.
A pesar de la edad, el delantero no contempla colgar el botín y aspira a seguir compitiendo al más alto nivel.
Diez naciones, la Albiceleste y un romance perpetuo con el gol
Sus actuaciones en Liga de Quito le abrieron las puertas del fútbol brasileño. Primero llegó a Palmeiras, donde volvió a brillar por su olfato goleador, y posteriormente se incorporó a Grêmio. Durante su paso por el conjunto paulista recibió una de las notificaciones más significativas de su carrera.
Alejandro Sabella lo integró a la Selección Argentina en 2012, cuando contaba 28 años. Su debut se dio el 19 de septiembre contra Brasil, en el Superclásico de las Américas, como titular. En total, disputó cuatro partidos con la camiseta albiceleste, incluidos encuentros de las Eliminatorias rumbo al Mundial de 2014.
Posteriormente jugó en Tianjin Teda de China, Sporting de Lisboa, Cruzeiro y Atlético Nacional de Colombia. También pasó por Vélez y vivió una experiencia en Bangladesh con Bashundhara Kings. Su recorrido abarca diez países, con etapas en ligas muy dispares y varios regresos a equipos donde ya había militado.
En 2021 arribó a Alianza Lima y rápidamente se erigió como uno de los pilares del conjunto. Durante cinco temporadas conquistó dos títulos nacionales, en 2021 y 2022, y alcanzó el récord histórico de máximo anotador extranjero en la historia del club. Sin embargo, su noche más recordada se dio en La Bombonera, donde su gol permitió al equipo peruano llegar a la tanda de penales contra el Xeneize, eliminándolo en la primera ronda y sumiéndolo en una crisis deportiva.
Su salida a finales de 2025 resultó especialmente emotiva por el vínculo afectivo que había forjado con la afición. El atacante había manifestado su deseo de retirarse con esa camiseta, pero la dirigencia decidió no renovar su contrato.
¿Se avecina el ocaso o Barcos seguirá navegando? El panorama actual del delantero a los 42 años
Lejos de abandonar los campos, Barcos inició 2026 como jugador de FC Cajamarca. En el Torneo Apertura peruano disputó 17 encuentros y anotó nueve tantos, producción que llamó la atención de Sporting Cristal. El conjunto limeño lo incorporó a mitad de temporada para reforzar su ataque.
Su debut con el equipo celeste llegó con un gol en la Copa de la Liga. Posteriormente siguió sumando minutos en el Clausura, donde Sporting Cristal se incorporó a la lucha por el campeonato.
Una de sus actuaciones más sobresalientes se produjo el 18 de octubre, cuando su equipo venció 4-2 a Comerciantes Unidos. El argentino ingresó al minuto 64 y, apenas siete minutos después, marcó su primer gol. En el tiempo de descuento volvió a aparecer, esta vez de cabeza, para completar su doblete.
Con esos tantos alcanzó los 14 goles en la campaña y contribuyó a que Sporting Cristal sumara su quinta victoria consecutiva en el Clausura. El “Pirata” volvió a ser decisivo después de entrar desde el banquillo, una función diferente a la que había desempeñado durante gran parte de su trayectoria.
En una entrevista con L1 Max, Barcos abordó la posibilidad de colgar los botines y reconoció que el final de su carrera se aproxima. No obstante, sigue con deseos de continuar y llegó a solicitar una nueva extensión contractual. «Ojalá me firmen dos años más y seguimos«, manifestó.
El cordobés también aseguró que mantiene el entusiasmo por los entrenamientos y la competición. «La fecha de vencimiento la voy borrando cada año», explicó al describir cómo vive esta etapa y por qué aún no ha definido el momento de su retiro. Su vínculo con Sporting Cristal vence el 31 de diciembre de 2026 y la dirigencia deberá decidir si le ofrece una prórroga para la próxima temporada.
Fuente: Ambito.com





