Tras siete años, dos escuadras argentinas contendrán las finales de ambos torneos continentales

Han transcurrido siete años antes de que dos escuadras argentinas vuelvan a figurar simultáneamente en las finales de los dos certámenes más prestigiosos organizados por la Conmebol: Estudiantes y Boca.
En 2019 fueron River Plate y Colón los que alcanzaron los compases decisivos de la Copa Libertadores y la Sudamericana, respectivamente, aunque ambos sucumbieron. En la presente edición, otros dos clubes de la República intentarán alzarse con los trofeos: Estudiantes disputará la máxima competición continental y Boca la segunda copa bajo la égida de la Conmebol.
El “Pincha” aspira a la Copa Libertadores, torneo que la última vez fue conquistado por River para la Argentina, cuando superó en tiempo extra a Boca 3‑1 en la final jugada en el Estadio Santiago Bernabéu de Madrid el 9 de diciembre de 2018, con goles de Lucas Pratto, Juan Fernando Quintero y Gonzalo “Pity” Martínez. Boca había adelantado el marcador mediante un tanto de Darío Benedetto minutos antes del cierre del primer tiempo.
Por su parte, Boca asume la tarea de preservar en territorio argentino la Copa Sudamericana, título que en las dos últimas ediciones fue alzado por Racing (venciendo a Cruzeiro 3‑1 en 2024) y Lanús (superando a Atlético Mineiro 5‑4 en penales tras empatar 0‑0 en 2025).
Dos finales que dejaron un regusto amargo
La última ocasión en que dos equipos argentinos compitieron en las dos finales continentales en el mismo mes fue en 2019. No obstante, la euforia generada por la presencia nacional en las definiciones se vio ensombrecida por los resultados.
El 23 de noviembre, en un giro inesperado, Flamengo revirtió la ventaja de River en la final de la Libertadores, anotando dos goles de Gabigol y sellando una hazaña histórica en Lima, pese a que el Millonario había adelantado el marcador a los 14 minutos del primer tiempo gracias a un tanto de Santos Borré.
River intentó reaccionar y creó varias oportunidades para ampliar la diferencia, pero la puntería final le fue esquiva. El desenlace, sin embargo, reservó sorpresas.
Flamengo, tras una racha de 25 partidos sin conocer la derrota, mostró todo su potencial en los minutos finales. Lo que no logró en los 88 minutos iniciales se materializó al término del encuentro: primero Gabigol anotó en solitario tras una brillante jugada colectiva, y cuando el partido parecía dirigirse a la prórroga, volvió a marcar tras un error de la defensa de River, culminando con un 2‑1 inesperado.
Dos nuevas oportunidades
En el próximo mes, Estudiantes y Boca serán los únicos argentinos con la posibilidad de disputar ambas finales continentales. El conjunto platense decidirá la final de la Libertadores el día 28, enfrentándose a Palmeiras en el emblemático Estadio Centenario de Montevideo.
El Pincha, tetracampeón de la Libertadores, persigue su quinta corona. La última vez que Estudiantes alcanzó la cima fue en 2009, al superar en la final a Cruzeiro bajo la capitanía de Juan Sebastián Verón. Entre finales de los años 60 y principios de los 70, el club disputó otras cuatro finales: triunfó en 1968 (contra Palmeiras), 1969 (contra Nacional de Uruguay) y 1970 (contra Peñarol), mientras que cayó en 1971 (contra Nacional). En aquella época, el campeón vigente obtenía un pase directo a las semifinales del torneo siguiente.
Por su parte, Palmeiras ha alzado la Copa Libertadores en tres oportunidades: 1999, 2020 y 2021. Junto a São Paulo, Santos, Grêmio y Flamengo, conforma el grupo de equipos brasileños con mayor cantidad de títulos en la competición sudamericana.
Estudiantes y Palmeiras volverán a medirse en una final de la Libertadores, 58 años después de su último duelo en el mismo escenario, el Estadio Centenario.
La primera confrontación entre ambos se dio en la final de 1968: Estudiantes ganó el partido de ida en La Plata por 2‑1, y Palmeiras respondió con un 3‑1 en el Pacaembu.
En aquel entonces, el reglamento establecía que, de no definirse un vencedor tras los dos encuentros, se debía disputar un desempate en terreno neutral.
Al no considerarse el marcador global, se programó un partido de desempate en Montevideo, ciudad elegida por ambos clubes en sustitución de Santiago. Así, se citaron en el Estadio Centenario el 16 de mayo de 1968.
Aproximadamente 60 000 espectadores, entre ellos cerca de 10 000 seguidores de Palmeiras, asistieron al encuentro, donde Estudiantes se impuso 2‑0 con goles de Felipe Ribaudo y Juan Ramón “La Bruja” Verón, conquistando su primer título continental.
Boca asume la responsabilidad de mantener la hegemonía argentina en la Copa Sudamericana, tras los triunfos de Racing y Lanús en las dos ediciones anteriores.
El Xeneize disputará la final contra Atlético Mineiro el sábado 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, en Barranquilla.
Mientras Boca conquistó el bicampeonato consecutivo en 2004 y 2005, el club brasileño nunca ha alzado la Copa Sudamericana.
El historial global refleja la supremacía del Xeneize en los ocho encuentros oficiales disputados: el equipo argentino ha ganado tres veces, empatado en cuatro y el conjunto brasileño solo una victoria.
El primer enfrentamiento se produjo en las semifinales (segunda fase en aquel entonces) de la Copa Libertadores 1978, donde Boca se erigió como el guardián del título.
Dirigidos por Juan Carlos “Toto” Lorenzo, los Xeneizes se impusieron 2‑1 en Belo Horizonte con dos tantos de Miguel Bordón de penal y 3‑1 en La Bombonera, con goles de Toninho Cerezo en contra, Ernesto Mastrángelo y Carlos Salinas. En la final, golearon a Deportivo Cali y se coronaron bicampeones.
En 1993 se reencontraron en la final de la Copa de Oro: empataron sin goles en el Mineirão y Boca se adjudicó el título al vencer 1‑0 en Buenos Aires gracias a un cabezazo de Carlos Mac Allister.
Noviembre de 2000 marcó la única victoria de Atlético Mineiro contra Boca: con goles de Marques y Diego Capria, el brasileño venció 2‑0 al equipo de Carlos Bianchi en la ida de los cuartos de final de la Copa Mercosur.
La vuelta, en La Bombonera, terminó en un 2‑2, con Antonio Barijho anotando para Boca, que sin embargo quedó eliminado por el conjunto brasileño.
Los antecedentes más recientes se dieron en los octavos de final de la Libertadores 2021: ambos partidos concluyeron 0‑0 y Atlético Mineiro eliminó a Miguel Ángel Russo al imponerse 3‑1 en la tanda de penales.
Sebastián Villa y Javier García, actualmente en la plantilla de Boca, participaron en la serie, y el colombiano falló su remate desde los doce pasos.
El episodio culminó en un escándalo tras la anulación de dos goles del Xeneize y una pelea encarnizada en el vestuario, lo que obligó a parte de la delegación argentina a pasar la noche en una comisaría.
Fuente: Ambito.com





