Espectáculos

«Hangar Rojo»: Cabecera de la programación semanal con propuestas de comedia y música

Base Aérea El Bosque, Chile, 10 de septiembre de 1973. El capitán Jorge Silva, responsable de la logística de la Escuela de Especialidades de la Fuerza Aérea de Chile, intuye los acontecimientos que se avecinan. Al día siguiente, la realidad supera cualquier conjetura.

Un hangar de la instalación se transforma en una celda improvisada para civiles detenidos. Algunos perecerán en el mismo sitio; a otros los trasladarán en camión hacia el Estadio Nacional, convertido en una gigantesca prisión temporal. Las instrucciones son inequívocas: durante el trayecto, el vehículo deberá desviarse para eliminar y abandonar a ciertos prisioneros previamente marcados. El capitán tiene la obligación de entregar a los supervivientes.

Sus superiores, así como sus compañeros de armas, lo observan con recelo. Conocen que no apoya el golpe ni desea participar en la represión, y pretenden forzarlo a tomar una postura. Además, sus intentos de contactar a su esposa, docente universitaria, han quedado en vano tanto en el domicilio como en la institución. Es probable que sus colegas sepan su paradero y su estado.

En síntesis, así se describe «Hangar rojo», sobresaliente película del realizador y productor Juan Pablo Sallato, con guion de Luis Emilio Guzmán. La trama aborda un tema universal: el drama de un hombre que, en pocas horas, debe elegir entre la conciencia y la conveniencia, y la incierta supervivencia suya y de su familia.

En la cinta no se exhiben escenas de violencia explícita; apenas se oye un disparo a lo largo de toda la proyección, al menos según lo que logramos percibir. No obstante, el espectador comprende la gravedad de los hechos. La tensión se mantiene constante y la precisión actoral es notable.

El montaje, la sobria (y lúgubre) puesta en escena, la intensidad dramática de la narrativa y la fotografía en impecable blanco y negro convierten este relato en una obra potente, reveladora y de gran envergadura. Los créditos finales corroboran la veracidad de los sucesos; incluso el capitán Silva existió realmente y falleció recientemente.

La inspiración de la película proviene del libro de Fernando Villagrán, «Disparen a la bandada», subtitulado «Crónica secreta de los crímenes de las FACh contra Bachelet y otros», publicado en 2002. FACh alude a la Fuerza Aérea de Chile. Villagrán fue uno de los pocos detenidos que Silva logró salvar del fusilamiento, aunque no de la prisión.

Bachelet era el general que perdió la vida bajo tortura infligida por militares golpistas. Poco después, su esposa e hija fueron capturadas y también sometidas a torturas. Años más tarde, en la democracia, su hija, la médica socialista Michelle Bachelet, desempeñó cargos de ministra de Salud, ministra de Defensa y, finalmente, presidenta de Chile durante dos períodos consecutivos.

Ese episodio es ampliamente conocido. En contraste, la historia del capitán Silva y la de otros 84 aviadores chilenos que compartieron su destino permanece menos divulgada. Condenados por el régimen de Pinochet, fue solo en 2016 cuando la Corte Suprema anuló dichas sentencias y restituyó legalmente la reputación y el honor de esos oficiales íntegros.

Para entonces, Silva, exiliado en Europa, ya se había retirado como ejecutivo de una compañía de carga aérea. Regresó a su país en varias ocasiones y, con 86 años, falleció en 2024, apenas siete meses después del deceso de su esposa.

Postdata: «Hangar rojo» se realizó en coproducción con Italia, que aportó recursos económicos, y con Argentina, que suministró personal técnico y, sobre todo, el escenario de rodaje: la Base Aérea Cóndor, situada en el departamento Las Heras, Mendoza. La FACh se negó rotundamente a ceder las instalaciones de la Base Aérea El Bosque, lugar donde ocurrieron los hechos históricos hace más de medio siglo. Así son las cosas, aún.

Otros estrenos

Con un elenco juvenil y una narrativa desenfrenada, «Escondida en mi cabeza» relata las peripecias de un personaje atolondrado y consumidor de marihuana que, tras perder a su pareja y su empleo, invierte sus recursos en bitcoins, termina en coma y despierta años después como millonario. ¡Sin embargo, ha olvidado la clave para acceder a su fortuna!

A partir de ese momento, el protagonista dedica días a intentar recuperar la contraseña mediante diversos métodos. Los personajes que lo rodean, igualmente torpes, intentan sin éxito asistirlo. Finalmente, logra descubrir una lección y una dirección para su vida, concluyendo la película. El autor, Lucas García Lagos, quien anteriormente dirigió el policial «Franklin, historia de un billete», ofrece una obra sin pretensiones ni grandes beneficios económicos.

Nicolás Furtado encarna al protagonista de “Escondida en mi cabeza”, bajo la dirección de Lucas Vivo García Lagos.

Se estrena también un documental de gran interés, «Retrato de un pianista», que, a través de sucesivas escenas aparentemente dispares, revela el entusiasmo innato de Antonio Formaro, sus pasiones, recorridos y enseñanzas.

Ya sea en el Teatro Colón, en una sala provincial, en el Brazzola de Chascomús, en el Argentino de La Plata, en un salón familiar donde se interpretan canciones o en el Museo Claudio Arrau, en los ensayos o en sus clases, Formaro transmite puro entusiasmo, cordialidad y sencillez.

Expresa agradecimiento hacia Mendelssohn y Chopin, a su referente Claudio Arrau, a sus maestros Manuel Rego y Perla Brúgola, y con igual cariño destaca el valor sentimental de los pianos antiguos, el frac y el moño en ciertos conciertos, e incluso el mérito de los fantasmas que habitan los teatros.

Esa es la esencia: Formaro enseña con un amor que se contagia alegremente. Lo hemos observado en sus microvideos de YouTube y ahora también en este retrato realizado a cuatro manos por José Luis Nacci y Elena Konieczny. Se trata de una película breve que incita a seguir explorando su obra.

“Retrato de un pianista” recorre las pasiones, lecciones y presentaciones de Antonio Formaro.

Fuente: Ambito.com

Comentarios de Facebook

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba