La cinta de Netflix que mantuvo a Brad Pitt alejado de China durante diecisiete años

Netflix ha reintroducido al público una cinta de la década de 1990 con Brad Pitt como figura principal, cuya trama extrínseca resulta considerablemente más intrincada que la propia narrativa. La obra provocó una enérgica respuesta por parte de las autoridades de China, generando repercusiones que afectaron directamente al intérprete principal.
El desencuentro se originó en la forma en que la producción representó la coyuntura tibetana y la figura del Dalai Lama. Desde la perspectiva de Beijing, ciertos pasajes resultaban inadmisibles, particularmente por la visión ofrecida sobre la presencia de China en ese territorio.
Brad Pitt encarna al montañista austríaco Heinrich Harrer en este drama histórico bajo la dirección de Jean-Jacques Annaud.
Una filmación envuelta en polémica geopolítica que ofendió al Estado chino
El largometraje debutó en 1997, periodo de notable sensibilidad en la interacción entre Hollywood y los organismos chinos. La trama se sitúa en el Tíbet y exhibe una perspectiva elogiosa del Dalai Lama, lo que provocó el desdén de Beijing.
La respuesta resultó enérgica. Las autoridades chinas estimaron que la cinta proyectaba una imagen desfavorable de China y de sus fuerzas armadas. Simultáneamente, el gobierno prohibió su proyección en territorio nacional y llegó a interrumpir de forma temporal la colaboración comercial con los estudios estadounidenses vinculados a diversas obras catalogadas como ofensivas.
La controversia no se originó exclusivamente con la exhibición pública. En la fase de rodaje, el equipo enfrentó obstáculos para filmar en territorio tibetano y optó por trasladar una considerable parte de la producción a localizaciones alternativas.
Argentina figuró entre los escenarios seleccionados para simular los paisajes del Himalaya. Un informe del Los Angeles Times de 1997 describió la obra como una producción notablemente influenciada por dinámicas políticas.
La disputa también se sustenta en el trasfondo histórico abordado por la narrativa. La cinta ilustra el encuentro entre un montañista austríaco y el joven Dalai Lama, así como las transformaciones que sufre el Tíbet frente al avance de las fuerzas de la República Popular China.
Adicionalmente, la película incorporó textos finales que exponían datos y aseveraciones acerca de los efectos de la ocupación china. Ese epílogo constituyó uno de los factores que alimentaron la reacción de Beijing.
La medida no se limitó a la obra en sí. Brad Pitt, Jean-Jacques Annaud y David Thewlis fueron vinculados a la producción y sometidos a prohibiciones de ingreso. Paralelamente, el estudio Sony experimentó una restricción comercial temporal que afectó sus operaciones en China.
Sinopsis de ‘Siete años en el Tíbet’
La trama se inicia en 1939 y sigue a Heinrich Harrer, un célebre montañista austríaco encarnado por Brad Pitt. Su meta original consiste en escalar una de las majestuosas cumbres del Himalaya, pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial altera radicalmente sus intenciones.
Harrer acaba como cautivo de guerra en la India, junto a otros miembros de la expedición. Tras varios intentos, logra evadirse y emprende una extensa travesía que lo conduce al Tíbet. Allí se encuentra con Peter Aufschnaiter, interpretado por David Thewlis, y ambos se establecen en Lhasa. La existencia de Harrer se transforma al forjar una relación con el joven Dalai Lama, que entonces aún era un adolescente.
El vínculo entre ambos constituye el eje central de la narración. Harrer transita de ser un individuo centrado en sus metas personales a convertirse en una presencia cercana al líder espiritual tibetano. Paralelamente, el entorno político se vuelve progresivamente más tenso.
La irrupción de las fuerzas chinas altera ese panorama y fuerza a Harrer a reconsiderar su estancia en la zona. La película amalgama aventura, drama histórico y una evolución personal del protagonista.
¿De qué manera Brad Pitt logró anular la prohibición impuesta por el gigante asiático?
Durante varios años, el intérprete se vio imposibilitado de acceder a China debido a su participación en la cinta. Las fuentes de la época describieron la prohibición como una medida prolongada, incluso como un veto permanente. No obstante, esa circunstancia se modificó antes de lo anticipado.
El retorno se dio en 2014, cuando Pitt se desplazó a Shanghái acompañado de Angelina Jolie. La actriz había arribado al país para promover ‘Maléfica’, y el actor la acompañó durante dicha visita. Ese desplazamiento significó el cierre de
Fuente: Ambito.com





