Provincia de Buenos Aires lanza iniciativa para regularizar obras hidráulicas no autorizadas en la cuenca del Río Salado

La autoridad provincial de Buenos Aires aprobó un plan específico para legalizar construcciones hidráulicas realizadas sin la autorización pertinente en la Cuenca del Río Salado, con la finalidad de sistematizar intervenciones que ya operan y que favorecen la gestión de los excedentes de agua.
Esta iniciativa quedó formalizada mediante la Resolución 661/2026 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, publicada el miércoles en el Boletín Oficial de la provincia y suscrita por el ministro Gabriel Katopodis. En su fase inicial, el programa abarcará los Comités de Cuenca de las subregiones A2, A3 y B3.
El nuevo marco operará como un mecanismo adicional y complementario al procedimiento aprobado en abril del presente año para el tratamiento, prevención y solución de obras hidráulicas no autorizadas en territorio bonaerense.
Tal como indica la resolución, la iniciativa pretende legalizar obras de larga data construidas sin permiso, pero que actualmente funcionan y aportan positivamente a la gestión de los excedentes hídricos. La incorporación al programa deberá ser solicitada por los municipios y contar con la aprobación del Comité de Cuenca correspondiente.
La medida se sustenta en las particularidades de la zona noroeste de la provincia, donde la red natural de drenaje no está totalmente desarrollada. Ante reiteradas emergencias por sobrecargas hídricas, se fue creando una malla artificial de drenaje superficial, con conductos principales ejecutados por el Estado provincial.
A esa infraestructura se añadieron obras secundarias y terciarias realizadas por municipios y productores. La resolución señala que numerosas de esas intervenciones carecen de los permisos exigidos por la normativa vigente, lo que ha dificultado su gestión y mantenimiento.
Los caminos también desempeñan un rol significativo dentro del sistema hidráulico de las áreas llanas. En ciertos casos actúan como receptores de excedentes pluviales debido a sus cotas respecto a los terrenos limítrofes, mientras que en otros atraviesan zonas bajas susceptibles de inundarse y que requieren terraplenes y obras de cruce.
Procedimiento de regularización
El programa contempla un proceso dividido en tres etapas. La primera comienza con la presentación de una nota por parte del municipio ante el Comité de Cuenca competente, que deberá emitir un dictamen de no objeción para que la obra sea incluida en el esquema.
En la segunda fase, el municipio presentará ante la Autoridad del Agua la documentación solicitada. Esa entidad evaluará la información y, de ser pertinente, emitirá un Certificado de Incorporación al Programa.
La resolución también prevé un caso particular para aquellas obras que ya tengan una denuncia en trámite bajo el procedimiento establecido por la Resolución 46/2026. En tales situaciones, se suspenderá el proceso de declaración de clandestinidad mientras avanza su regularización.
La tercera etapa estará dedicada al cumplimiento de los requisitos documentales y al análisis técnico correspondiente. Se establecerán distintas exigencias según se trate de la regularización de una obra sin modificaciones o de intervenciones que impliquen alteraciones a la infraestructura existente.
Si resulta necesario adaptar una obra, la ejecución corresponderá al municipio solicitante. La normativa también permite que el municipio proponga la constitución de un Consorcio Mixto de Usuarios de Aguas Públicas, integrado por la autoridad local y los beneficiarios directos de la obra.
La operación y el mantenimiento de las obras aprobadas quedarán bajo la responsabilidad del municipio, que deberá presentar un plan con las acciones previstas. Asimismo, podrá promover la formación de un consorcio conforme a lo dispuesto por el Código de Aguas.
Posible ampliación a otras cuencas
El origen del programa se dio a partir de propuestas realizadas por diversos municipios durante las actividades de 2025 en áreas afectadas por excesos hídricos extraordinarios. Las autoridades locales expresaron la necesidad de regularizar obras antiguas que consideran de interés general, incluidas intervenciones complementarias de caminos o destinadas al desagüe de microcuencas.
La provincia indicó que la intención es valorar aquellas obras que, con pequeñas modificaciones, pueden aportar al funcionamiento del sistema hidráulico a nivel local.
En esta fase inicial, el régimen se aplicará a los Comités de Cuenca de las subregiones A2, A3 y B3. La resolución prevé, posteriormente, extender el esquema a toda la Cuenca del Río Salado y a otras cuencas de la provincia de Buenos Aires.
La puesta en marcha del programa se realizará mediante una colaboración estrecha entre la Autoridad del Agua y la Dirección Provincial de Hidráulica, con el objetivo de abordar una problemática de larga data y reforzar la gestión del recurso hídrico.
Fuente: Ambito.com





