Mundo

Donald Trump reitera su demanda de dominio sobre el estrecho de Ormuz mientras Irán intensifica su presencia militar en la zona

Donald Trump reiteró su pretensión sobre el estrecho de Ormuz, calificándolo como “zona bajo soberanía estadounidense”, mientras Irán afirmó disponer de los medios para dominar esa ruta marítima estratégica y comunicó un incremento significativo de su capacidad bélica. La fricción se intensificó tras el paso nocturno de cerca de cuarenta buques cisterna por el estrecho, bajo una operación dirigida por la administración estadounidense.

De acuerdo con fuentes de prensa estadounidense, las embarcaciones emplearon la vía más profunda del sector, trasladando aproximadamente dieciséis millones de barriles de crudo. Este desplazamiento se habilitó mediante un mecanismo puesto en marcha por EE. UU., destinado a simplificar el cruce de la ruta situada frente a la ribera omaní.

El plan dispone que los buques cisterna naveguen nocturnamente en dos columnas, una de ingreso y otra de egreso, mientras aeronaves de la Fuerza Aérea de EE. UU. desempeñan funciones de resguardo frente a eventuales agresiones con drones o misiles de crucero.

La iniciativa se activó tras una cadena de intervenciones militares del Comando Central de EE. UU. (Centcom), que impactaron los radares y los sistemas de observación marítima de Irán. No obstante, la cantidad de crudo que logra fluir por el estrecho equivale aproximadamente a la mitad del flujo previo al conflicto, rondando los diez millones de barriles al día.

La disputa entre Trump e Irán se intensifica en torno al dominio del estrecho de Ormuz.

Irán adopta una posición más rígida en el ámbito militar y amplía su fabricación de equipos bélicos

Irán, a su vez, habría concedido de forma extraordinaria el tránsito de varios buques cisterna iraquíes, tras las solicitudes formuladas por Bagdad. Simultáneamente, las autoridades persas afirman que continúan monitorizando el tráfico marítimo y han respondido mediante el despliegue de vehículos aéreos no tripulados y misiles dirigidos a las rutas empleadas por las embarcaciones.

La reacción de Teherán adoptó asimismo una postura más firme en el terreno militar. El vocero del Ejército iraní, Mohammad Akraminia, señaló que la nación “contará con una respuesta inmediata ante cualquier acto de hostilidad” y sostuvo que la contramedida podría superar en magnitud al ataque originario.

El mismo funcionario añadió que la doctrina militar de Irán ha transicionado de una “postura defensiva a una ofensiva”, precisando que ello no implica la ejecución de acciones preventivas.

Simultáneamente, altos oficiales militares iraníes inspeccionaron por primera vez uno de los complejos industriales subterráneos nacionales. El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, general Ali Abdollahi, dirigió una advertencia a sus oponentes: “El adversario debe comprender que no puede enfrentarse a la determinación de una nación”.

Las autoridades persas también resaltaron el crecimiento de la producción interna de material bélico. Conforme al Ministerio de Defensa, la manufactura de ciertos recursos estratégicos para la contienda “superó el triple” en el transcurso de los cuarenta días de hostilidad.

Fuente: Ambito.com

Comentarios de Facebook

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba