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Moonshot AI: cómo la startup china pasó de estar detrás de DeepSeek a competir con OpenAI

En la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC) de China, la mayor sorpresa no fue lo anunciado por los gigantes tecnológicos como Alibaba o Tencent, sino que todos los focos estuvieron puestos en Moonshot AI, la startup que presentó Kimi K3, un modelo de inteligencia artificial con 2,8 billones de parámetros que sorprendió a la industria y reforzó la percepción de que China redujo más rápido de lo esperado la distancia con OpenAI y Anthropic.

Con el lanzamiento del nuevo modelo, Moonshot se convirtió en uno de los grandes fenómenos del sector IA en China. Tras su irrupción, la compañía fue comparada con DeepSeek y el impacto similar que tuvo en la industria en 2025, cuando incluso recibió elogios del empresario Elon Musk.

La expectativa sobre el nuevo modelo proveniente del gigante asiático fue tal que, durante el fin de semana, la startup agotó en pocas horas todos los artículos promocionales que había llevado al evento. Además, se prepara para iniciar en agosto conversaciones para una última ronda de financiamiento antes de salir a bolsa en Hong Kong, en medio del entusiasmo generado por su más reciente modelo de inteligencia artificial. Así, esperan alcanzar una valoración de hasta u$s50.000 millones.

La irrupción de Moonshot AI y su fundador, Yang Zhilin

Detrás de ese crecimiento aparece la figura de Yang Zhilin, fundador y director de Moonshot AI, quien vuelve a posicionarse como uno de los nombres más influyentes del ecosistema chino de inteligencia artificial. El empresario, de 33 años, era considerado una de las grandes promesas de la inteligencia artificial en China tras la irrupción de ChatGPT.

Yang Zhilin fundó la empresa en 2023.

Sin embargo, el éxito de DeepSeek en 2025 había relegado momentáneamente a Moonshot a un segundo plano. Con Kimi K3, el emprendedor recuperó el protagonismo y volvió a instalarse entre los referentes del sector.

Nacido en la ciudad costera de Shantou, en la provincia de Guangdong, Yang mostró talento para las matemáticas desde muy joven, al obtener reconocimientos en la Olimpiada Internacional de Matemáticas. Ese desempeño le permitió ingresar de manera anticipada a la Universidad de Tsinghua, donde fue alumno del profesor Tang Jie, quien más tarde cofundaría la startup rival Z.AI.

Posteriormente, Yang se trasladó a Estados Unidos para continuar su formación. Allí trabajó en los equipos de inteligencia artificial de Meta y Google Brain, mientras realizaba un doctorado en la Universidad Carnegie Mellon bajo la dirección del investigador Ruslan Salakhutdinov.

Pero la historia de Yang es parte de una fotografía más grande: el fundador de Moonshot AI es parte de una generación de investigadores formados en Estados Unidos que decidió regresar a China para desarrollar empresas tecnológicas propias.

Es así que, tras un largo camino recorrido, Yang finalmente fundó Moonshot AI en 2023, con el objetivo de competir directamente con OpenAI, que había sorprendido al mundo en 2022. La iniciativa atrajo rápidamente el interés de fondos de capital de riesgo, entre ellos ZhenFund, que financiaron el proyecto en sus primeras etapas.

En poco tiempo, la startup alcanzó una valoración de u$s1.000 millones y su chatbot Kimi se consolidó como una de las principales alternativas a ChatGPT dentro del mercado chino.

Las acusaciones desde EEUU

La desarrollo de modelos como Kimi 3 surge en un tablero global donde los Estados buscan tener cada vez más injerencia a la hora de habilitar la salida de este tipo de modelos al mercado. En este contexto, las relaciones entre China y EEUU comienzan a tensarse, con disputas por los «robos» de modelos y la ciberseguridad nacional como principal preocupación.

Así las cosas, el principal asesor tecnológico de la Casa Blanca, Michael Kratsios, aseguró este miércoles que Moonshot AI utilizó el modelo de lenguaje avanzado «Fable», desarrollado por Anthropic, para impulsar el desarrollo de Kimi K3, el último sistema de inteligencia artificial de la compañía china.

«Tenemos información de que Moonshot AI ha extraído elementos de Fable, de Anthropic, para el desarrollo de su modelo K3», denunció el funcionario en la red social X. Además, advirtió: «La extracción industrial encubierta a gran escala, destinada a robar tecnología patentada de Estados Unidos y socavar la investigación estadounidense, es inaceptable».

La denuncia de Kratsios se produce meses después de que el Departamento de Estado de EEUU impulsara una campaña internacional para alertar sobre lo que considera intentos sistemáticos de empresas chinas de apropiarse de propiedad intelectual de laboratorios estadounidenses de IA. Según un cable diplomático al que accedió Reuters, esa iniciativa, lanzada en abril, apuntó específicamente contra Moonshot AI y otras compañías del sector.

En el centro de las acusaciones aparece la denominada destilación, una técnica mediante la que un modelo de inteligencia artificial de menor tamaño aprende a reproducir el comportamiento de otro más avanzado a partir de las respuestas que genera. El objetivo es reducir los costos y el tiempo necesarios para entrenar nuevos modelos de gran escala.

La salida a la bolsa de Hong Kong

Entre acusaciones y celebraciones, Moonshot AI avanza con una nueva estrategia de financiamiento. Según fuentes cercanas a la operación, la startup concluirá en los próximos días una ronda de inversión iniciada este verano con una valoración de u$s31.500 millones. Una vez cerrada esa etapa, la empresa abrirá inmediatamente conversaciones con nuevos inversores con el objetivo de alcanzar una valoración cercana a los u$s50.000 millones antes de una eventual oferta pública inicial (IPO), prevista para este mismo año.

La empresa espera alcanzar una valoración cercana a los u$s50.000 millones antes de una eventual oferta pública inicial (IPO), prevista para este mismo año.

Como parte de esos preparativos, la compañía busca completar este mes el desmantelamiento de su estructura societaria internacional, un paso que facilitaría la captación de capital dentro de China y el proceso hacia su futura salida a bolsa.

Previamente, la empresa alcanzó ingresos recurrentes anualizados por u$s300 millones en junio, frente a los u$s200 millones registrados en abril. Además, desde el lanzamiento de Kimi K3, las ventas diarias se multiplicaron al menos por seis, según una persona familiarizada con la situación.

Fuente: Ambito.com

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