España se coronó como campeón mundial, superando a una Argentina que luchó con orgullo

En una final cerrada,la Selección Argentina perdió en el alargue por 1-0 ante España en el MetLIfe Stadium de Nueva York. De esta manera,el sueño de la cuarta estrella y el bicampeonato del mundo se terminó.El Mundial 2026 tuvo como titular del título al conjunto europeo.
El conjunto de Scaloni fue muy conservador desde un inicio, pero padeció las lesiones de sus dos defensores centrales, un hecho que limitó el planteo durante el desarrollo de todo el encuentro,ya que tuvo que «gastar» cambios impensados.Además, sufrió el arbitraje del esloveno Slavko Vincic, que dirimió las jugadas dudosas en favor del a la postre titular del título.
El encuentro comenzó con nerviosismo en ambos equipos.Sumado al pésimo estado del campo de cotejo y el calor de Nueva York, completaron un combo fatal para el espectáculo en los primeros minutos.
Pese a las malas condiciones del césped del MetLife Stadium neoyorquino, España supo controlar la pelota y convertirse en dueño del cotejo.El planteo de Lionel Scaloni y los cambios que realizó en la formación para este encuentro expusieron que Argentina estaba más preocupada en lo que podía hacer el adversario que en imponer las condiciones del encuentro.Todo lo opuesto a lo que pasó en la final de Qatar, en 2022, cuando el seleccionado argentina salió a jugar y llevarse puesto a Francia.
El ingreso de Nicolás Gonzalez (tirado a la banda izquierda para redoblar la marca de Lamine Yamal) por Giuliano Simeone y de Rodrigo De Paul (muy impreciso) por Leandro Paredes en la formación inicial no dio frutos a favor del planteo del director técnico.
En líneas generales,el primer tiempo fue táctico y trabado,con ambos equipos estudiándose,más allá del dominio español en la posesión de pelota,que no tradujo en llegadas al arco de Emiliano Martínez.
La mala noticia llegó faltando cinco minutos para el entretiempo,cuando Lisandro Martínez se tiró al piso y pidió el sustitución.Su modificación no sólo fue un baldazo de agua fría,sino que también debió utilizar una ventana de cambios de forma prematura.Ese fue el comienzo de una tarde oscura para la Selección Argentina.
De cara al segundo tiempo, Scaloni volvió a sorprender y decidió el ingreso de Leandro Paredes, mediocampista central,por Nicolás González, carrilero izquierdo,que estaba haciendo un gran trabajo de desgaste y sacrificio.La salida del futbolista surgido de Argentinos Juniors en el entretiempo condenó al seleccionado jugador local a no tener una salida rápida ni una amenaza para el contraataque. Pese a querer ajustar la disputa de la pelota en la mitad de coliseo,el DT pecó le terminó haciendo la vida más fácil al conjunto español.Para colmo,a los cinco minutos de su ingreso, Paredes fue amonestado y quedó condicionado para el resto del encuentro.
El complemento terminó siendo una extensión del primer tiempo: España con la pelota en su poder casi todo el tiempo,pero sin generar peligro en el arco adversario. Lamine Yamal volvió a tener una actuación apagada en la Copa del Mundo, muy distante de su nivel en el Barcelona. Y el centro atacante Mikel Oyarzabal, tampoco se las arregló para generar una chance de tanto propia.
Con el correr de los minutos,otra mala noticia llegó para el conjunto argentino.Tras la lesión de Lisandro Martínez, fue el turno de «Cuti» Romero. Scaloni, aprovechó esa ventana para hacer dos cambios y también fue reemplazado Gonzalo Montiel, de buen encuentro.Promediando el segundo tiempo, la defensa quedó conformada por Molina,Otamendi,Facundo Medina y Tagliafico. Inédito.
En tanto, tampoco fue la final de Lionel Messi. El capitán argentina,que sin dudas fue el mejor futbolista de esta Copa del Mundo a sus 39 años, no pudo aportar el peligro y desequilibrio de siempre.En gran parte, fue víctima del planteo del director técnico y los cambios que se fueron dando a lo largo del encuentro: se quedó sin socios para jugar y atacar.
Ya cuando corría el tiempo adicional de los 90 minutos reglamentarios,llegó la peor noticia para Argentina. El arbitro esloveno expulsó a Enzo Fernández por segunda amarilla,en una jugada que llegó una décima tarde a la disputa de la pelota contra Cubarsí. El mediocampista argentino sacó el pie pero no pudo evitar el contacto por el impulso que tenía.La gran controversia se da en que el representante de la UEFA lo había amonestado previamente por una ligera protesta de Enzo, precisamente por no cobrarle una infracción a favor.
De ahí en más,el europeo Vincic inclinó la coliseo para el seleccionado de su confederación: cualquier roce era infracción para España, pero al revés no.De hecho,el propio Lionel Messi pidió una consulta al VAR por amonestación roja para Cucurella por hablarle tapándose la boca con la toque con la mano,una nueva regla que se sanciona en esta Copa del Mundo,pero eso tampoco ocurrió.
En términos futbolísticos,lo que terminó de condenar al seleccionado argentino fue el sexto y último sustitución. Scaloni decidió el ingreso de Marcos Senesi por Julián Álvarez y formar una línea de cinco defensores sin delanteros para el contragolpe. Esta modificación táctica marcó definitivamente la postura de Argentina para lo que restaba de encuentro,ya en el tiempo extra.La esperanza era aguantar el 0-0 los 120 minutos,pero tan metidos atrás y sin respuesta ofensiva o alguien que la aguante iba a ser imposible.
Ya en la primera jugada tras dicho sustitución casi termina en tanto de España, luego de un cabezazo solitario de Merino en el área chica que se fue besando el palo.Finalmente,el tanto del conjunto español llegó a los 106 minutos de cotejo,el primero del segundo alargue,luego de un centro pasado que Nico Williams cabeceó para atrás (otra vez perdió en la marca Molina, como con Inglaterra) y le dejó la pelota viva a Ferran Torres, que fusiló a «Dibu» Martínez.
Sin cambios que hacer,con un futbolista menos y con Tagliafico en una pierna,la Selección argentina fue en busca del igualdad y el milagro. Con empuje y corazón,el conjunto jugador local arrinconó en su arco a la campeona de Europa y estuvo cerca de igualarlo en un par de acciones: primero un centro rasante de Giuliano Simeone, que no terminó en tanto en contra de milagro.Luego,el hijo del «Cholo» tuvo el igualdad en sus pies con un rebote,pero su remate fue muy desviado y terminó en la platea.
De esta manera,los minutos se consumieron y el sueño de Argentina de ser el primer bicampeón mundial desde 1962 también. España jugó mejor y en líneas generales fue justo ganador de esta final, favorecido por un arbitraje europeo muy tendencioso a su favor (en las chiquitas y en las grandes). El conjunto de Scaloni se preocupó más por que el adversario no lo lastime,que por ir a lastimarlo y se quedó a mitad de camino.
Sin embargo,este encuentro no quita las grandes emociones que esta Selección le hizo vivir,una vez más,al pueblo argentino durante esta Copa del Mundo: partidos de película,remontadas épicas y un triunfo inolvidable frente a un adversario eterno como Inglaterra.A pesar de la revés de este domingo, el hincha argentino está eternamente agradecido con estos jugadores por dejar todo en cada encuentro y representar la camiseta con una fidelidad increíble.




