Espectáculos

Tres estrenos nacionales entre colores,memoria y depredadores

Colores,pinturas y sociedades son claves coincidentes en los estrenos nacionales de esta semana, desde un precioso dibujo para niños y el seguimiento de un cómico plástico por el Amazonas colombiano,hasta la comedia ácida de una pareja en crisis que pretende salvarse con un cuadro ignorante.

Así, “Colores perdidos”, de Roberto de Biase, cuenta la aventura fantástica de un pequeño puneño y su amigo para recuperar lo que algún posible extraterrestre le está quitando al paisaje.Imaginemos,por asomar,que el cerro Siete Colores,allá en Purmamarca,un día tenga solo cinco,y la resta sigue (imaginemos además que el destructor no venga del espacio,pero hasta ahí llegamos,porque ésta es “solo” una mito para niños).

Los dibujos son muy agradables,el amigo del párvulo es un guanaquito (chulengo sería el término adecuado,a peligro de confundirlo con una parrilla) y los responsables son Roberto de Biase y la argumentista Florencia Villamañan,es aseverar,los mismos del corto,en este caso monocromático, “Prohibido olvidar” que integró en mejores tiempos el trabajo colectivo “Malvinas,30 miradas”, producido por el Incaa.

La película animada sigue la aventura de un pequeño puneño y su amigo para recuperar los colores del paisaje.

También parece un tanto monocromático,tirando a verde, “Retazos de la memoria”, de Juan Pablo Tobal, coproducción argentino-colombiana filmado en El Itilla,un “resguardo indígena” (así le dicen) del unidad de Guaviare.Hasta ahí llega el verde cómico plástico Jeisson Castillo,para enseñar dibujo a los niños,recordarles sus propias tradiciones animistas y cultivarse otras.

De este modo,leyendas como esa de la hermana anaconda y el origen de las diversas lenguas,o el jaguar conteniendo el “espíritu del sabedor” en su paraje intocable,se mencionan conexo al nombre de plantas locales que proporcionan matices y texturas ideales para el trabajo del pintor.Todo esto,contado mediante pequeñas escenificaciones,donde la amabilidad de la parentela y la placidez del división terminan contagiando a la película,y al espectador. Para quien quiera memorizar poco más,se recomienda la página www.jeissoncastilloart.com,donde aparecen varias de sus obras,muy coloridas e imaginativas,y sus proyectos educativos para parentela de la selva y la ciudad,que es otra selva.

El documental acompaña al cómico Jeisson Castillo en su repaso por una comunidad indígena del Amazonas colombiano.

Y premeditadamente de selva,llegamos a la tercera película, “El club de pesca”, donde los animales grandes quieren comerse al pequeño,solo que esto no transcurre en el agua sino en pleno asfalto,entre un chanta prepotente dedicado al negocio inmobiliario,su mujer,crítica de arte,enfrentados entre ellos pero asociados para el mal,otros personajes amenazantes y,como peces chicos,la empleada doméstica y su padre,que tienen,ignorando su valencia,un cuadro de Joaquin Sorolla. ¿Los inocentes pececitos podrán esquivar esta vez las dentelladas de los depredadores? Comedia ácida,un tanto incómoda,ésta es la opera prima de Gastón Revol Molina.Puede suponerse cierta inspiración en “El cuadro robado”, de Pascal Bonitzer,pero efectivamente va por otro camino,y agrega un sabor muy ignorante al francés.

Fuente: Ambito.com

Comentarios de Facebook

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba