Juan Miguel Bilicich ya tiene una calle con su nombre en Arribeños

Por iniciativa de la entonces concejal Florencia Cubero Gari, aprobada por unanimidad por el Honorable Concejo Deliberante, una calle de la localidad de Arribeños lleva desde ahora el nombre de Juan Miguel Bilicich, en reconocimiento a su trayectoria, su compromiso con la comunidad y su aporte permanente al crecimiento del pueblo.
El homenaje representa mucho más que la designación de un nombre: es un acto de memoria y de gratitud hacia un vecino que hizo de la vocación de servicio una forma de vida. Un hombre que nunca esperó que las cosas cambiaran solas, sino que se arremangó y trabajó para transformar su lugar.
Juan Miguel Bilicich nació el 10 de abril de 1930, hijo de doña Rita y don Lucas Bilicich, oriundos de Sargento Cabral y luego radicados en Colonia El Chañar. Cursó sus primeros estudios en la Escuela Rural N° 13 y completó su educación primaria en la Escuela N° 4. Su desempeño como alumno fue tan destacado que sus docentes insistieron en que continuara estudiando, por lo que su familia, con enorme sacrificio, hizo lo posible para que pudiera seguir formándose. Sin embargo, las dificultades económicas de la época lo llevaron a regresar al campo a muy corta edad para colaborar con sus padres.
Con el paso de los años, y luego de cumplir con el servicio militar, comenzó una extensa etapa laboral vinculada al transporte y más tarde al acopio de cereales, actividad en la que se desempeñó durante 36 años, construyendo con esfuerzo y honestidad una trayectoria respetada por toda la comunidad.
Pero una de las huellas más profundas de Juan Bilicich en la historia de Arribeños está ligada a COOPAR, la cooperativa de servicios de la localidad, de la que fue uno de sus fundadores y principal impulsor. Tras integrar su Consejo Administrativo y luego ser designado gerente, dedicó años de trabajo a fortalecer y expandir la institución, logrando avances fundamentales para la vida cotidiana del pueblo.
Bajo su impulso, Arribeños pudo contar con agua potable, red de telefonía fija, enfermería, servicio de sepelios, un auditorio y muchos otros servicios y beneficios que mejoraron la calidad de vida de la comunidad. Su paso por COOPAR dejó una marca concreta en el desarrollo de la localidad y en la consolidación de una mirada colectiva sobre el progreso.
Durante el acto, la Intendente Érica Revilla destacó la importancia de todo lo que Juan Bilicich promovió desde la cooperativa para el crecimiento de Arribeños y recordó además un gesto más reciente, que volvió a demostrar su compromiso con la localidad.
En ese sentido, señaló que en los comienzos de la gestión municipal, entre fines de 2015 y principios de 2016, se iniciaron gestiones ante la empresa EDEN para dotar a Arribeños de una nueva línea de mayor potencia eléctrica, pasando de 13 a 33 kW. Ante la negativa inicial de la prestataria, que priorizaba otras obras, se avanzó mediante un fideicomiso en la instalación de pantallas solares para paliar la situación de baja tensión que atravesaba la localidad. Sin embargo, la falta de tierras municipales dificultaba la concreción del proyecto. Fue entonces cuando Juan Bilicich, una vez más pensando en Arribeños, cedió en comodato por diez años un terreno de su propiedad para la instalación del parque solar.
“Ojalá en la vida encontremos muchos Juan Bilicich”, expresó la Intendente al cerrar sus palabras, sintetizando el sentir de una comunidad que reconoce en él a uno de esos vecinos que dejan huella, no solo por lo que hicieron, sino por la manera en que eligieron hacerlo: con esfuerzo, generosidad y una profunda convicción de trabajar siempre por el bien común.
Nombrar una calle es guardar memoria. Y cuando el homenaje es en vida, también es una forma de agradecer. En Arribeños, desde ahora, una calle llevará el nombre de Juan Miguel Bilicich para recordar todos los días que hay personas que engrandecen a su pueblo con trabajo, compromiso y amor por su comunidad.





