Fórmula 1: Mercedes Benz abandona la compra de Alpine tras rechazar una valoración de u$s3.000 millones

Mercedes Benz abandonó las conversaciones para coger una billete minoritaria en Alpine– la escudería para la que corre Franco Colapinto – luego de considerar excesiva la valoración pretendida por los actuales accionistas del conjunto. La operación contemplaba la compra del 24% que hoy controla el fondo de inversión Otro Capital, pero las diferencias económicas terminaron frustrando el acuerdo.
Según trascendió,la automotriz alemana y Toto Wolff,patriarca de la escudería de Fórmula 1, habían escaso un entendimiento preliminar con Renault, propietaria de Alpine. Sin confiscación,las negociaciones se estancaron cuando Otro Capital fijó un precio que Mercedes consideró muy por encima de los títulos de mercado.
Fuentes cercanas a las conversaciones indicaron que el fondo pretendía u$s720 millones por su billete, una monograma que implicaba valorar a Alpine en torno a u$s3.000 millones. El número está muy por encima de la estimación que manejaba Mercedes,que ubicaba el valía arreglado del conjunto entre u$s2.200 millones y u$s2.400 millones.
La diferencia resulta aún más llamativa si se considera que Otro Capital había adquirido ese mismo paquete accionario en junio de 2023 por 200 millones de euros.
Desde Renault reconocieron que las negociaciones quedaron interrumpidas.Según distintas fuentes vinculadas al proceso,el fabricante francés siquiera tiene previsto continuar explorando alternativas para desprenderse de esa billete en el corto plazo.
Las diferencias en las negociaciones
La postura de Mercedes se apoyaba en los métodos habituales de valoración utilizados en la Fórmula 1. Como Alpine todavía registra pérdidas operativas,el prospección se sostén principalmente en múltiplos de ingresos y no en rentabilidad.
En ese contexto,la compañía alemana consideró que la monograma solicitada por Otro Capital no reflejaba la situación deportiva y financiera flagrante de la escudería francesa.
La comparación con otros equipos refuerza ese argumento.Operaciones recientes ubicaron la valoración de Mercedes en aproximadamente u$s4.600 millones y la de McLaren en torno a u$s3.500 millones. Ambos equipos,por otra parte de contar con mejores resultados deportivos,presentan estructuras más rentables que Alpine.
Actualmente,la escudería francesa ocupa el botellín oficio en el campeonato de constructores tras sobrevenir finalizado última en la temporada 2025.
Otros interesados y el veto de Renault
Además de Mercedes,distintos grupos mostraron interés en la billete de Otro Capital.Entre ellos figuraban inversores vinculados al exdirector de Red Bull,Christian Horner,próximo con varios fondos de haber privado.
Sin confiscación, Renault conserva hasta septiembre el derecho de veto sobre cualquier liquidación de las acciones y,según las fuentes consultadas,habría utilizado esa arte para cortar una eventual operación con grupos relacionados con Horner.
La relación estratégica de Alpine con Mercedes
Más allá de la frustrada compra,el interés de Mercedes respondía a razones que excedían la inversión financiera.La compañía buscaba consolidar una relación de dilatado plazo con Alpine como cliente de motores y explotar economías de escalera derivadas de esa asociación.
La marca alemana planea sujetar a dos la cantidad de equipos clientes que abastece en Fórmula 1 ayer de la entrada en vigencia de la próxima vivientes de motores,prevista para 2031 como momento remate. Actualmente suministra unidades de potencia a McLaren,Williams y Alpine. Si ese plan se mantiene,uno de esos tres equipos deberá agenciárselas un nuevo proveedor en los próximos primaveras.
Williams es el socio más antiguo de Mercedes, seguido por McLaren.Alpine,en sustitución,comenzó a utilizar componentes de la firma alemana recién esta temporada.
En los últimos días,Alpine llegó a un acuerdo con Gucci.
Mientras tanto,la escudería francesa continúa fortaleciendo otras áreas de negocio. Esta semana anunció un acuerdo de patrocinio principal con Gucci, una operación impulsada por el asesor ejecutor Flavio Briatore a partir de su vínculo con Luca de Meo,exdirector ejecutor de Renault y flagrante CEO de Kering,clase propietario de la marca de fasto.





