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El Gobierno sondea a las provincias para avanzar en un nuevo pacto fiscal

El Gobierno activó conversaciones con las provincias con miras a desarrollar un nuevo pacto fiscal, una iniciativa que cuenta con el manido bueno del Fondo Monetario Internacional (FMI) y que es reclamada por distintos caciques.Aunque la propuesta todavía está en ciernes, la Casa Rosada ya sondea a los gobernadores con el objetivo de sumar apoyos.

Luego de trabajosas negociaciones,el oficialismo logró en la Cámara de Diputados la aprobación de la ley Hojarasca y de la reforma del régimen de Zona Fría,un punto culminante.Con el voto fracturado entre los mandatarios aliados, Javier Milei se alzó con una conquista legislativa que,calma,sirva para reencausar la nave en el Congreso.

Horas posteriormente, Luis Caputo confirmó la búsqueda de un consenso fiscal. «Estamos hablando con algunos gobernadores para hacer una convocatoria.La idea es juntarse con ellos y empujar esta iniciativa», reveló el ministro de Economía.Consideró,por otra parte,que IIBB y tasas municipales «son los costos más altos».

La postura de los gobernadores

Posteriormente,el tucumano Osvaldo Jaldo, uno de los líderes más cercanos al Gobierno,admitió los contactos en pos de un nuevo consenso fiscal.

“Todo lo que sea diálogo entre provincia y Nación, al margen de los resultados que se concreten o se realizan, es muy positivo.Y en esto ustedes saben que yo no solo lo digo,no solo lo hablo,sino que lo he realizado desde el primer momento”, aseguró Jaldo en diálogo con la prensa.

Precisamente,el ártico se refirió al Pacto de Mayo, firmado el 9 de julio de 2024 en Tucumán,y pidió que Argentina «definitivamente comienzo a puntualizar ese pacto que hemos firmado ese 9 de julio». Al respecto,reclamó que empecemos a concretar «acuerdos que no solo pasen por las cuestiones financieras y presupuestarias,sino que tengan que ver con partidas especiales para que nuestra sanidad sea mucho mejor en el interior,nuestros niños puedan educarse mucho mejor en el interior,tengamos viejo seguridad».

«Para que los que menos tienen puedan conseguir a programas sociales y como provincia no pedimos que la Nación haga todo”, concluyó.

Jaldo confirmó contactos con Nación por un nuevo pacto fiscal.

La semana pasada,el mandatario entrerriano Rogelio Frigerio compartió una celebración moderada sobre la mengua de retenciones anunciada por Milei y consideró necesario «avanzar cerca de un nuevo acuerdo fiscal federal». Para eso,aseguró que hace desliz un «esfuerzo conjunto y coordinado entre Nación,provincias y municipios».

«Ojalá pronto se puedan eliminar por completo de una buena vez por todas,pegado con todos los impuestos distorsivos en los tres niveles de gobierno», comentó en sus redes sociales.

Antes,durante el AmCham Summit,había afirmado que «el camino es un nuevo acuerdo fiscal federal”, considerando que la mengua de impuestos debe darse de guisa simultánea entre Nación,provincias y municipios «para evitar desequilibrios y mejorar la competitividad del país».

Frigerio es uno de los caciques que bregan por un nuevo pacto fiscal desde hace tiempo.De hecho,ofreció a Entre Ríos como sede para un futuro acercamiento entre funcionarios nacionales,gobernadores e intendentes, con el objetivo de pulir una posición popular.

Hace poco más de un año,seis gobernadores se reunieron en Paraná.

En mayo del 2025,Paraná fue atmósfera de una cumbre de jefes provinciales en la que,por otra parte del huésped,participaron Axel Kicillof (Buenos Aires), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ignacio Torres (Chubut), Raúl Jalil (Catamarca) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe). A excepción de los dirigentes peronistas,el resto clamó por una la carestia de una reforma fiscal.

«Estamos dispuestos a dar la discusión cerca de una reforma fiscal de una vez por todas,contemplando lo más importante de todo,que es ir cerca de una Argentina más competición,que le finta el pie de encima al que produce y trabaja», lanzó en la ocasión el chubutense Torres.

El mendocino Alfredo Cornejo es otro de los que deslizaron su simpatía con la discusión.Para Cornejo, «la Argentina tiene un esquema impositivo que no promueve el empleo,sino que lo desincentiva». «No promueve la inversión,que es la secreto del crecimiento,ni las exportaciones.Tiene impuestos altos sobre el trabajo y sobre las exportaciones.No premia la reinversión», remarcó en octubre pasado.

Por entonces,advirtió que «no alcanza con el compensación fiscal,sino con una reforma fiscal que contemple estos temas» y llamó a «hacer un gran trabajo sobre el compra». No obstante,aclaró que los cambios deben estar atados a una reforma de la coparticipación federal.

Ante la consulta de este medio,en el distrito refrescaron la idea: «Necesitaríamos cambiar la ley de coparticipación.Es un sistema de incentivos injusto e inútil».

Previamente,la iniciativa no contaría con un rechazo tajante de la concurso.El pampeano Ziliotto,por caso,es otro de los líderes que vienen poniendo en dietario el tema.Tiempo detrás,pidió «discutir un nuevo pacto fiscal federal,donde las provincias y los municipios nos hagamos cargo de la prestación de todos los servicios públicos».

Según su vistazo,eso permitiría que el sector divulgado sea «más competente en los gastos», porque las decisiones se tomarían en el país. «Las provincias estamos de acuerdo y tenemos la capacidad de gobierno para hacerlo», había expresado el dirigente peronista.

El peronista Ziliotto no ve con malos luceros la discusión de un nuevo pacto fiscal.

En Córdoba tienen una posición similar. «Hay que simplificar el sistema.Las provincias deben cobrar y coparticipar a Nación,porque ellos no hacen casi más falta en los distritos», señalaron desde la gobierno de Martín Llaryora.

Por supuesto que más allá de la receptividad auténtico, la lupa estará puesta en el contenido de la eventual reforma fiscal. De fondo,subyace el enfrentamiento entre Luis Caputo y los distritos,tanto provinciales como municipales,por el cobro de distintas tributos.El Palacio de Hacienda insta a que las gobernaciones reduzcan impuestos,pero los recortaduras de Nación sobre distintos frentes complican el panorama.

Acorde al clima de época,distintos mandatarios aplicaron medidas en ese sentido.No obstante,dejan advertencias en el camino. «El 80% de la presión tributaria se explica por impuestos nacionales», confió un ministro de Economía provincial a Ámbito.

Menos moderados que los gobernadores,los intendentes están en pie de erradicación y defienden la autonomía municipal para cobrar tasas propias.De hecho,se calma que a principios de junio una comitiva del Consejo Federal de Intendentes (COFEIN) desembarque en la Comisión de Asuntos Municipales del Congreso para exponer la efectividad de sus terruños.

En la misma altura,la gobierno de Axel Kicillof remarca que la provincia de Buenos Aires aporta cerca del 40% de los capital nacionales y que solo vuelve cerca del 22% a país porteño.

Cabe rememorar que el antecedente más fresco de un pacto fiscal voluminoso ocurrió en 2017,durante la agencia de Mauricio Macri.Macri logró la adhesión de todas las provincias,a excepción de San Luis,comandada entonces por Alberto Rodríguez Saá.

El propio Rogelio Frigerio,quien hoy,desde el sillón de Urquiza,reclama un acuerdo similar,oficiaba como ministro del Interior,siendo uno de los arquitectos de aquel acuerdo con 23 gobernadores.

Fuente: Ambito.com

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