Tecnología

Urbanismo y avances tecnológicos: la innovación corre más rápido que las regulaciones

Las tecnologías están siempre por delante de las regulaciones, eso es un hecho. Y esto tiene impacto en nuestra vida cotidiana sobre todo en las grandes ciudades.

I.- Recordemos en la división de los noventas, las primeras antenas de telefonía celular móvil.

Recordemos incluso esas grandes cajas que eran más escuadrón que el artefacto que permitía la telecomunicación propiamente dicha. Pero el servicio no se prestaba solo, sino que requería del emplazamiento de redes de telefonía —estructuras portantes de antenas y radiobases— que permitían transmitir la comunicación de un punto a otro, funcionando como un serio panel.

Pero la prestación de este servicio es complementado por la utilización del espectro radioeléctrico. Es afirmar, la asignación de frecuencias o rangos de manada que asigna el Estado en la cual cada cámara puede transmitir vía aérea las telecomunicaciones o servicios de transmisión de datos, es de competencia federal o doméstico.

A todos nos maravillaba el hecho de poder estar conectados en todo momento y desprendernos del teléfono de vírgula. Pero al tiempo de comenzar su funcionamiento empezaron los cuestionamientos de las distintas municipalidades, sobre todo en materia de sanidad.

A modo de ejemplo, la Municipalidad de Lanús prohibió -mediante la reglamento 9438/01– el emplazamiento de antenas de telefonía celular en su demarcación. Es afirmar, nos gustaba estar comunicados, pero no queríamos a las antenas cerca, bajo una presunción de que podría causarnos daños a la salubridad.

Y ello motivó la penalidad de norma prohibitoria de antenas en diversas municipalidades, hasta tanto sea demostrada la inocuidad de las radiaciones que estas emiten. Es afirmar, los habitantes del Municipio querían estar comunicados pero delante la prohibición, podrían sobrevenir quedado desconectados. Y es aquí donde la saludo social de las nuevas tecnologías fue esencia para integrar el urbanística y el servicio de telecomunicaciones.

Fue cuestión de primaveras y de diversos estudios científicos, para que esta nueva tecnología fuese aceptada como poco inocuo para la salubridad humana. De hecho, motivó hasta un estudio particularizado de la Organización Mundial de la Salud, donde era indicado que no existen evidencias científicas que indiquen que las radiaciones que emiten las antenas causan daño a la salubridad humana.

Volviendo al caso concreto, la honradez federal entendió que la intervención de la Municipalidad de Lanús prohibiendo el emplazamiento de antenas de telefonía celular interfería con las telecomunicaciones y que correspondía al Estado Nacional fiscalizar la difusión de radiaciones no ionizantes.

El debate entre urbanística y servicios federales es permanente. Y sobre todo cuando las tecnologías avanzan más rápido que las regulaciones. Pero por sobre todo la saludo social de las antenas fue esencia para el funcionamiento del servicio.

II.- Pero las tecnologías avanzan, y vemos en las urbes una proliferación de monopatines eléctricos. ¿Y ahora qué hacemos con estos nuevos vehículos que en algunos casos superan la velocidad máxima de circulación permitida en una ciudad? La Ley de Tránsito 24.449, si adecuadamente es una norma de adhesión por parte de las provincias y municipios, está remotamente de regular esta nueva tecnología que ya funciona.

Y como siempre, lo primero fue la saludo social de esta nueva forma de movilidad urbana: lo segundo la regulación de estos nuevos medios de transporte.

A modo de ejemplo, el Reino de España recientemente ha dictado la Ley 2/2025 fijando determinadas reglas de circulación y exigiendo el clásico seguro de responsabilidad civil para poder circular, puesto que se han caracterizado como una nueva clase de vehículos que se incorporan a las ciudades.

Ahora adecuadamente, ¿qué va a acontecer cuando la ciudad no pueda crecer más sobre la tierra? La población crece, mientras que los espacios en tierra siguen iguales.

III.- Y es aquí donde las principales ciudades del mundo empiezan el proceso de crecer con destino a los cielos. Concretamente, la movilidad aérea urbana se nos va a presentar como el futuro del transporte en las ciudades. Días detrás fue nota en Estados Unidos de América, la autorización para realizar el servicio de taxis aéreos en las ciudades.

Pero más allá de la complejidad de la regulación del uso de los cielos como espacio finito que pueden realizar los gobiernos nacionales, estas nuevas actividades requieren de una perfecta integración con las ciudades.

Es afirmar, podrán desaparecer pero si no tienen espacios aptos para aterrizar, difícilmente puedan conquistar una efectiva prestación del servicio de transporte de pasajeros.

Y aquí se produce un paralelismo con el servicio de telefonía celular y transmisión de datos puesto que sin estructuras portantes de antenas, difícilmente podríamos estar comunicados.

La permanente colisión entre servicios interjurisdiccionales federales y el urbanística requiere de un delicado invariabilidad como complemento para el crecimiento de las actividades.

Concluyendo, las tecnologías avanzan y incluso nos avanzan. La saludo social de estos nuevos servicios va a ser esencia para su incorporación a nuestro quehacer corriente. Pero ello va a requerir de una perfecta armonización entre las competencias federales y las competencias locales de los municipios de modo tal que no se produzcan interferencias con los servicios.

Fuente: Ambito.com

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