OpenAI pone un fin a su exclusividad con Microsoft y busca acuerdos con competidores

Microsoft y OpenAI pusieron fin al derecho de exclusividad que tenía el gigantesco del software sobre los modelos de inteligencia químico desarrollados por la startup de Sam Altman. En este nuevo ambiente, los creadores de ChatGPT podrán apañarse acuerdos con otros grandes jugadores de la computación en la estrato, como por ejemplo Amazon.
Tras el nuevo acuerdo, Microsoft dejará de satisfacer un porcentaje de los ingresos por los productos de OpenAI que revenda en su estrato.
Desde la empresa líder en IA detallaron: «Microsoft seguirá siendo el principal socio en la estrato de OpenAI, y los productos de OpenAI se lanzarán primero en Azure, excepto que Microsoft no pueda o decida no ofrecer las capacidades necesarias. OpenAI ahora podrá ofrecer todos sus productos a clientes a través de cualquier proveedor de estrato»
El fin de la exclusividad entre OpenAI y Microsoft
Por otro banda, los creadores de ChatGPT agregaron: «Los pagos por décimo en ingresos desde OpenAI en dirección a Microsoft continuarán hasta 2030, independientemente del progreso tecnológico de OpenAI, con el mismo porcentaje pero sujetos a un tope total».
AWS, el tercero en discordia entre OpenAI y Microsoft.
Desde 2019, Microsoft lleva invertidos más de u$s13.000 millones en OpenAI, décimo que hoy se traduce en cerca del 27% del haber. Sin bloqueo, el acuerdo actualizado el 27 de abril de 2026 introdujo cambios relevantes en la estructura de la alianza.
El nuevo entendimiento elimina la cláusula de exclusividad que obligaba a OpenAI a efectuar exclusivamente sobre Azure como proveedor de estrato. Aun así, Microsoft conserva el rol de socio principal en infraestructura, mientras que OpenAI apetito ganancia para distribuir sus productos a través de otros entornos.
En paralelo, la tecnológica estadounidense mantiene la osadía sobre los modelos hasta 2032, aunque bajo un esquema ahora no exclusivo, lo que abre la puerta a una decano competencia en el golpe a esa tecnología.
Como contrapartida, Microsoft se desprende de la obligación de satisfacer un revenue share a OpenAI, una compañía que ya alcanza ingresos anualizados por u$s25.000 millones, en un movimiento que redefine los incentivos económicos adentro de la relación.
En este ambiente, OpenAI recupera su atrevimiento de entregar en cualquier estrato. A manifestación de abril, la jefa comercial de OpenAI, Denise Dresser, analizó la alianza y aseguró que la misma “limitaba nuestra capacidad de encontrar a las empresas donde estaban”. Es afirmar, muchas corporaciones no querían portar o reconocer de Azure y, en este ambiente, la startup IA estaba perdiendo posibles acuerdos y potenciales alianzas.





