Elecciones en Hungría: Viktor Orbán busca consolidar un parlamento afín para continuar su legado
Los luceros de Europa están puestos este domingo en las elecciones de Hungría, un país con menos de 10 millones de habitantes y cuya posesiones representa escasamente el 1,1% de la Unión Europea. Sin confiscación, lo que está en pasatiempo representa un estado de situación de todo el continente, regalado que el líder Viktor Orbán pone en pasatiempo su mandato contra uno de sus anteriores hombres de confianza, Péter Magyar.
El interés europeo radica en que Orbán, quien gobierna en el país hace 16 primaveras -tras una papeleo previa desde 1998 hasta 2002-, es una relato en la derecha nacionalista del continente y está en línea con una serie de líderes opositores a la coalición de la Unión Europea. Además, la expectativa se acrecienta porque el partido de Magyar supera en 10 puntos la proyección de voto del oficialismo, según las últimas encuestas.
Aún así, el sistema de elecciones parlamentarias, que renovará 199 legisladores en la Asamblea Nacional, podría provocar que aunque Orbán reciba menos votos se quede con más representación legislativa. De los 199 electos, 93 serán elegidos en representación de minorías identitarias -si alcanzan un cierto cupo electoral- mientras que los 106 restantes son elegidos en circunscripciones por cómputo mayoritario. En la última votación, el oficialismo obtuvo dos tercios de los escaños con 54,3% de los votos.
Péter Magyar, referente rival húngaro.
Elecciones en Hungría 2026: los candidatos
En el cerrojo de campaña de Fidesz-KDNP, Viktor Orbán apeló al voto zagal y llamó a oponerse: «Deben hacerlo con nosotros, contra los globalistas, contra los bruselitas”. Además prometió que, de percibir su partido, no se restablecerá el servicio marcial obligatorio y ofreció un subsidio del 3 % para la construcción de viviendas y la exención de impuestos para los menores de 25 primaveras. En una ceremonia realizada en Budapest, reiteró su neutralidad en el conflicto Rusia-Ucrania: “Ni dinero ni armas”.
El predilecto de las elecciones es TISZA, encabezado por Péter Magyar, quien fue el primer desertor importante del partido de Orbán y denuncio un sistema de corrupción orgánico. Apenas salió del oficialismo, se rodeó de personalidades públicas y empresarios para encabezar su propio movimiento. Su promesa es modificar el sistema electoral para, en sus términos, democratizar Hungría en esquemas electorales homologables a los de los países vecinos europeos.
Existen otros dos partidos menores que competirán, como la Coalición Democrática (altruista) encabezada por Klara Dobrev, y el Movimiento Nuestra Patria (extrema derecha), cuyo referente es Laszlo Toroczkai.





