Vuelve la tensión policial en las provincias por reclamos salariales

Agentes retirados y familiares de activos marcharon frente a las casas de gobierno de Catamarca y Jujuy para pedir inmediatas recomposiciones salariales que alcancen también a los jubilados. Mientras en la provincia en donde gobierna el peronista Raúl Jalil pareciera haberse llegado a un acuerdo, aunque persiste el malestar en un sector; en el distrito que gestiona el radical Carlos Sadir, recién comenzó el diálogo entre las partes. Ambos hechos se dan tras los antecedentes de Santa Fe de este año y de Misiones, de 2024.
Entre el viernes 27 y sábado 28 de febrero últimos, un nutrido grupo de efectivos policiales autoconvocados y sus familiares, más retirado, se concentraron frente a la Casa de Gobierno catamarqueña para reclamar por una recomposición salarial y la reestructuración de la tabla de haberes. El vocero del grupo, Luis Flores, explicó que el esquema salarial del sector difiere del resto de la administración pública y que «pretendían que el agente de policía supere, plata en mano, en bolsillo, por lo menos $1,3 millón como mínimo». «La idea es poder salir de debajo de la línea de pobreza en la cual se encuentra el personal», afirmó Flores.
El referente explicó también que los policías deben hacer frente a otros tipos de gastos para poder cumplir con los servicios y detalló, entre ellos, la compra de uniformes y botas, elementos indispensables para el cumplimiento del servicio; y garrafas de gas en dependencias para poder alimentarse durante los turnos. Además, explicó que «numerosos agentes deben efectuar otros trabajos alternativos, distintos a la tarea de seguridad, para llegar a fin de mes, como elaborar comidas para ferias».
Durante el pasado fin de semana el ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia, Alberto Natella; la ministra de Trabajo, Planificación y Recursos Humanos, Verónica Soria; el ministro de Hacienda y Obras Públicas, Juan Marchetti, y el jefe de la Policía de la Provincia Marcos Herrera, junto con un grupo que representó a los manifestantes trabajó para llegar a un acuerdo que se anunció el martes último. Se acordó un piso salarial de $1.200.000 para marzo, con una proyección a $1.400.000 para julio y ajustes bimestrales por Índice de Precios al Consumidor. Hubo foto de la firma del acuerdo y todo pareció volver a la normalidad.
Los reclamos de policías y familiares en Catamarca marcaron el pasado fin de semana y persiste la tensión.
Sin embargo, en las últimas horas trascendió que se mantiene la ebullición interna policial porque el acta fue rubricada, en su mayoría, por representantes del personal retirado, dejando a los efectivos en actividad con la sensación de haber sido excluidos de una negociación que afecta directamente su sustento diario. Se hicieron públicos intercambios de mensajes en los que se asegura que «para los activos estas cifras no reflejan la realidad de la canasta básica, ni las exigencias operativas actuales». Luego, hubo un comunicado en donde se señaló que «se sienten no representados» y advierten que las necesidades de quienes están hoy en servicio no fueron puestas sobre la mesa.
Entre las principales exigencias que siguen vigentes, se asegura, persiste el «aumento salarial que realmente compense la inflación y el costo de vida actuales», mejoras en las condiciones laborales y de seguridad dentro de los ámbitos de trabajo, el reconocimiento explícito de una representación legítima del personal activo en futuras discusiones y la erradicación de actos de represión o persecución hacia efectivos que protestaron. El comunicado también advirtió sobre «posibles medidas de protesta si no se atienden sus reclamos», incluyendo la implementación de un quite de colaboración en todas las dependencias. Por consultas de Ámbito, se sabe que algunos funcionarios trabajan para lograr la constitución de una nueva mesa para dialogar con los sectores más duros.
Reclamo jujeño
En Jujuy, el conflicto policial por mejoras salariales y cuestionamientos a presuntos privilegios para comisarios de altos rangos estalló este miércoles 4, al mediodía, cuando retirados y familiares de efectivos en actividad manifestaron en el centro de la capital y presentaron un petitorio en Casa de Gobierno. Para poner paños fríos de inmediato, una delegación fue recibida por funcionarios de la Casa de Gobierno, aunque la propuesta oficial no cumplió con las expectativas de los manifestantes, trascendió. Se señaló que la chispa que encendió el enojo fue un incremento salarial que se otorgó solo a miembros de la Jefatura de Policía y a fuerzas especiales.
Frente a la tensión en aumento, se anunció un paro provincial de efectivos policiales, con concentración en la Plaza Belgrano, en San Salvador de Jujuy, para este jueves. No hubo cese de actividades pero sí otra marcha por reclamos salariales y condiciones de trabajo. En la segunda jornada de protestas ya no solo estuvieron los familiares de policías y retirados, también se sumaron agentes en ejercicio, aunque participaron con barbijos, gorras y otros elementos para ocultar su identidad por temor a represalias.
Para evitar represalias, los policías jujeños cubrieron sus rostros cuando manifestaron frente a la Casa de Gobierno.
Esta vez, los manifestantes fueron recibidos por el ministro de Hacienda y Finanzas, Federico Cardozo, y por el ministro de Seguridad, Juan Manuel Pulleiro, ocasión en la que los representantes entregaron un petitorio con sus planteos. En paralelo, delegados de policías retirados de San Pedro, Libertador General San Martín, La Quiaca, Palpalá y San Salvador de Jujuy fueron recibidos por el ministro de Gobierno, Justicia, Derechos Humanos y Trabajo, Normando Álvarez García.
Luego de ambas reuniones, el gobierno de Jujuy emitió un comunicado en el que dio cuenta de que no se concretará la suba salarial a las altas cúpulas y que se fijó una mesa de diálogo para el próximo lunes 16 de marzo. Hasta ese día, habrá enlaces entre las partes para evitar que las tensiones escalen.
El precedente
Las protestas de uniformados provinciales de Catamarca y Jujuy tienen como antecedente inmediato la semana de duros reclamos que hubo Santa Fe en el arranque de febrero y que se desactivó luego de que el gobierno provincial y los policías autoconvocados alcanzaron un acuerdo salarial. El propio gobernador Maximiliano Pullaro confirmó en una conferencia de prensa la firma de un decreto que estableció un salario básico de $1.350.000 para todo el personal policial. Solo después del anuncio los patrulleros volvieron a circular y la situación se normalizó, luego de días de alta tensión en las calles de las principales ciudades de Santa Fe.
Antes, en mayo de 2024, un duro reclamo de similares características hubo en Misiones, en donde los policías mantuvieron exigencias durante 12 días hasta alcanzar un acuerdo que los satisfizo.




