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Desde Santa Fe, la UCR busca recuperar la brújula: entre el respaldo a Javier Milei y la construcción de una agenda propia

En una apuesta decidida por recuperar la centralidad política la Unión Cívica Radical (UCR) realizó este viernes en la capital de Santa Fe un encuentro federal que congregó a más de 300 intendentes de todo el país y que contó con la presencia de cuatro gobernadores. La cumbre, encabezada por el anfitrión Maximiliano Pullaro, buscó proyectar una imagen de unidad y fortaleza territorial, aunque quedaron expuestas diferencias estratégicas que atraviesan al partido sobre su vínculo con la gestión del presidente Javier Milei.

La cumbre fue organizada por el Comité Nacional del partido, que preside el intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, con el respaldo de Pullaro, y tuvo varios ejes, como la discusión sobre economías regionales, competitividad y producción, temas que la conducción partidaria intentó ubicar en el centro del debate, en un intento por desplazar las diferencias sobre la adhesión o rechazo a las políticas libertarias. En función de ello expusieron Rosendo Grobocopatel, sobre «Comunicación en el mundo actual y el rol de la política local», y el economista Santiago Bulat, que abordó el tema «Descifrando la economía 2026». Sin embargo, la sombra de la gestión Milei sobrevoló el Hotel Provincial de Santa Fe, en donde se desarrollaron las deliberaciones.

La doble apuesta: gestión territorial y definición estratégica

El gobernador Pullaro fue el anfitrión natural de un radicalismo que busca reafirmar su identidad federal. Junto a él participaron los mandatarios Alfredo Cornejo (Mendoza), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Leandro Zdero (Chaco). El radical Carlos Sadir, de Jujuy, se ausentó y se especula que se debió a que este viernes leyó su discurso de apertura del período de sesiones ordinarias en su provincia. La convocatoria masiva de intendentes -más de 300 jefes comunales de todo el país- respondió a la estrategia de la conducción nacional para recuperar la territorialidad como herramienta de reconstrucción política. «La UCR tiene que volver a ser el partido del federalismo y del interior productivo», fue el mensaje que se intentó instalar durante la jornada, según reconstruyeron fuentes partidarias. De todos modos, el evento no logró ocultar las tensiones crecientes entre quienes apuestan por mantener una relación constructiva con el Gobierno y los que consideran que el radicalismo debe perfilarse como alternativa diferenciada de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

Desde La Invencible, @leonelchiarella y @UlpianoSuarez ya están listos para el Encuentro Nacional de Intendentes Radicales 2026.

Este viernes 27 de febrero nos reunimos quienes entendemos que gobernar es asumir responsabilidades y dar respuestas concretas desde cada municipio. pic.twitter.com/cJPO9b9kag

Las diferencias expuestas: ¿aliados o adversarios de Milei?

Mientras la conducción formal del partido intentaba mantener el foco en la agenda de principios históricos y de la producción, las declaraciones de los gobernadores y referentes evidenciaron posiciones divergentes. «Somos el radicalismo de las instituciones republicanas de Raúl Alfonsín, que tuvo el coraje de sentar en el banquillo de la Justicia a los militares. Para nosotros lo más importante es poder salir a la calle y mirar a la cara a nuestros vecinos porque creemos en la política y demostramos todos los días que cuando no hay corrupción en el Estado, los recursos alcanzan. Eso es el radicalismo», sostuvo Chiarella en el arranque.

Después fue el turno del mensaje del gobernador mendocino Alfredo Cornejo, quien ratificó su apoyo a las reformas estructurales impulsadas por Milei, en línea con su histórico vínculo con el PRO y el ala más dialoguista del radicalismo. «Necesitamos ser una alternativa y no la vamos a hacer remando contra la corriente, sino interpretando a nuestros simpatizantes de la mejor manera posible», expresó. «Representarlos es nuestro objetivo final. Las ideas de la libertad son ideas originarias del radicalismo, de Alem. Las ideas de buena gestión y equilibrio fiscal las conocen perfectamente nuestros intendentes y nuestros cinco gobernadores en Argentina», cerró.

En buenos modales, el que recogió el guante fue Pullaro, uno de los impulsores del espacio Provincias Unidas, que aglutina a mandatarios críticos de la gestión nacional aunque mantiene un diálogo fluido con la Casa Rosada. «El radicalismo es el partido de la libertad, como decía Alfredo (Cornejo) pero también es el partido de la igualdad, no nos olvidemos de eso», enfatizó. «No nos podemos permitir que la Argentina solamente tenga dos alternativas: una por derecha, que está llevando adelante el presidente Javier Milei, con muchas cosas a las cuales respaldamos, como el equilibrio fiscal y la baja de la inflación. Y la otra alternativa, por la izquierda o centroizquierda corrupta, que nos ofrece el kirchnerismo. A ese pasado no tenemos que volver nunca», describió para concluir.

Si hay algo que la Unión Cívica Radical tiene, es futuro.
Tiene la energía de los jóvenes, la experiencia de quienes han gobernado y la convicción de transformar esa fuerza en resultados concretos pic.twitter.com/trhQB76ccI

«Nos están acogotando»

Ulpiano Suárez, intendente de la capital de Mendoza y presidente del Foro de Intendentes Radicales, también expuso e intentó bajarle el tono al alineamiento de su gobernador con la Casa Rosada. «La estabilidad y el orden que dan las estadísticas ocurre pero, mientras tanto, vemos cómo cierran empresas, cómo se pierden puestos de trabajo y cómo millones de argentinos están en la informalidad y sobre eso tenemos que construir una alternativa», sostuvo.

El que avivó las críticas a la Nación fue el mandatario correntino Gustavo Valdés, quien no dudó en destacar la asfixia de fondos a las provincias. «Vemos cómo se nos están acogotando las coparticipaciones, cómo los intendentes abusan del ingenio para poder salir antes porque cada día tenemos que brindar mejores y más servicios», señaló. En esa misma dirección, criticó el desfinanciamiento de la obra pública, en educación y en salud.

«Queremos una Argentina pujante, justa y segura, sin violencia ni grietas innecesarias», se repitió como un mantra entre los referentes radicales, en un intento por recuperar un discurso que evoque los tiempos de Raúl Alfonsín pero que se contraponga con la realidad de un partido fragmentado entre alianzas provinciales de distintos sellos. Por el momento, la estrategia de la UCR parece concentrarse en fortalecer su presencia en el Congreso mientras define su vínculo con Milei. El interrogante que quedó flotando en Santa Fe es si la UCR logrará articular una propuesta superadora o si, una vez más, quedará atrapada entre el apoyo táctico a Milei y la imposibilidad de construir una alternativa propia.

Fuente: Ambito.com

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