Gustavo Sáenz levanta su perfil nacional mientras mira de reojo las elecciones de 2027 en Salta

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, se lanzó de lleno al armado de un espacio nacional que podría tenerlo como referente, alejado del kirchnerismo que manda en la conducción nacional del Partido Justicialista, mientras mide los tiempos para generar las condiciones sobre una hipotética presentación a la rereelección en 2027.
La designación de Pablo Kosiner al frente de la intervención del PJ de esa provincia fue aprovechada por el mandatario para marcar, una vez más, sus diferencias con la titular del partido a nivel nacional, Cristina Kirchner. «La pyme familiar de la Sra., su hijo y sus amigos sigue decidiendo a dedo desde Buenos Aires las autoridades partidarias del PJ en las provincias, a pesar de la vergüenza que dieron en las últimas elecciones», sostuvo este fin de semana Sáenz en X.
Como lo informó Ámbito, el salteño reaccionó a poco de que se diera a conocer el reemplazo de Sergio Berni, exfuncionario nacional, por el exdiputado Pablo Kosiner para reorganizar al peronismo. La movida se produjo tras el apoyo de los diputados nacionales que responden a Sáenz (Bernardo Biella, Pablo Outes y Yolanda Vega), al proyecto de reforma laboral de la Casa Rosada que fue aprobado la semana pasada.
El rumor en los pasillos del peronismo intervenido es que el partido adoptaría medidas disciplinarias en contra de los parlamentarios. «¿Por qué no llama a elecciones libres y democráticas en Jujuy y en Salta? ¿Por qué, Sra. Cristina, Ud. decide a dedo quién va a conducir el PJ en estas provincias y no sus afiliados?», sumó el mandatario salteño en su crítico posteo.
La pyme familiar de la Sra., su hijo y sus amigos sigue decidiendo a dedo desde Buenos Aires las autoridades partidarias del PJ en las provincias, a pesar de la vergüenza que dieron en las últimas elecciones.
¿Por qué no llama a elecciones libres y democráticas en Jujuy y en… https://t.co/DSqaNuxbBb
Un dirigente cercano al jefe provincial salteño le recordó a Ámbito que Kosiner, hombre de confianza del exgobernador Juan Manuel Urtubey, siendo diputado nacional apoyó leyes que pidió el expresidente Mauricio Macri durante su gestión (2015-2019), por pedido de los gobernadores peronistas de ese momento. «En 2017, el presidente del bloque del peronismo en Diputados era Pablo Kosiner, hoy interventor del PJ. Fue quien negoció y le dio los votos necesarios al macrismo para la media sanción de la reforma tributaria que impulsaba el oficialismo», rememoró. «Lo que antes parecía una normalidad hoy les parece inmoralidad», cuestionó.
La reacción pública de Gustavo Sáenz debe leerse en el contexto de rosario de acciones públicas que viene realizando en salteño, quien mantiene una relación sinuosa con la Casa Rosada. De cantar en la Plaza de Mayo por deudas de la Nación con su provincia, a sentarse en el despacho del ministro del Interior Diego Santilli, para acordar asistencia por medio de Aportes del Tesoro Nacional (ATN). O levantar la voz en contra de una iniciativa que modificaba el sistema de licencias por enfermedad en el proyecto de reforma laboral y después votar a favor de la propuesta de Balcarce 50, que incluyó artículos cuestionados por el más amplio arco del gremialismo.
Como sea, el objetivo del gobernador salteño fue ganar en visibilidad nacional y fue confirmado a Ámbito por una fuente del Gran Bourg, como se conoce a la Casa de Gobierno norteña. «Sí, es así», fue la sucinta respuesta ante la consulta sobre si Sáenz busca proyectarse en todo el país como una voz disonante dentro del peronismo nacional, distante del kirchnerismo. En esa misma dirección, fue el gestor del salto de los diputados nacionales Claudio Álvarez (San Luis) y Gerardo Gustavo González (Formosa) del bloque Coherencia al Innovación Federal, que en la última sesión ya contó con nueve miembros, un número con el que se tiene cierto poder de negociación.
Los diputados peronistas que responden a Gustavo Sáenz, Yolanda Vega, Pablo Outes y Bernardo Biella.
Tras la re-re
En las últimas semanas el gobernador Gustavo Sáenz elevó sus nombres para cubrir las dos vacantes que hay en la Corte Suprema de Justicia de esa provincia. Se trata de Martín Diez Villa y Martín Plaza, por la finalización de los mandatos de Ernesto Samson y Guillermo Catalano, quienes integraron el máximo tribunal hasta fines del año pasado. Sobre nueve miembros, en la actualidad funciona con siete.
Mientras Martín Diez Villa ocupa el cargo de Defensor General de la Provincia, Martín Plaza se desempeña en la Casa de Salta, en CABA. Ambos se sumarían al tribunal luego del análisis público de antecedentes y de las observaciones que puedan surgir durante el proceso. El último paso será la aprobación en el Senado provincial, en donde el oficialismo manda con 22 integrantes del bloque, sobre 23 bancas.
Gustavo Sáenz recorre su segundo mandato consecutivo como gobernador y en la primera gestión empujó una enmienda constitucional que, entre otros artículos, limitó la reelección a dos mandatos seguidos. Voces del oficialismo señalan que esa modificación rige hacia adelante, es decir, la nueva Constitución tiene vigencia desde la actual gestión del mandatario y por lo tanto, tendría derecho a una nueva reelección.
Desde la vereda del frente opinan lo contrario. Se descuenta que la Justicia será ámbito en el que se dirimirá esta naciente polémica, hasta con la posibilidad de que intervenga la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Mientras tanto, el gobernador salteño abona su visibilidad nacional y cultiva una cordial relación con la Casa Rosada, la misma que le permitió colocar a la exdiputada nacional salteña Pamela Calletti como representante de la Auditoría General de la Nación (AGN), luego de una negociación directa con el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem.





