El mismo neocolonialismo, pero más rápido

Está en su naturaleza. El dueto Milei-Caputo cada vez más desafinado volverá a capitular ante el Fondo Monetario. Tras el griterío violento del Presidente y los trabalenguas del ministro en sus mensajes “aclaratorios”, emerge la sumisión de siempre y la desnudez del fracaso de sus planes económicos, cuya víctima será inevitablemente el Pueblo argentino. El ruego oprobioso al “board” y sus burócratas, rasgó irremediablemente el velo. Se trata de la subordinación en toda la línea al modelo de ajuste ortodoxo, que en las actuales circunstancias no solo implica transferir ingresos de las mayorías para pagar a los prestamistas; sino la enajenación del patrimonio nacional, particularmente de nuestros recursos naturales. Siempre lo hicieron. Ahora lo ejecutan con la aquiescencia del propio gobierno sin carabelas, aviones, hundimiento de nuestros barcos ni invasiones inglesas o norteamericanas. El presidente Macron de la derecha francesa permuta su voto en el FMI por “ser un aliado en sectores como los metales críticos”. Colonialismo puro. Los echan de África y vienen por nosotros.
Está en su naturaleza. El dueto Milei-Caputo cada vez más desafinado volverá a capitular ante el Fondo Monetario. Tras el griterío violento del Presidente y los trabalenguas del ministro en sus mensajes “aclaratorios”, emerge la sumisión de siempre y la desnudez del fracaso de sus planes económicos, cuya víctima será inevitablemente el Pueblo argentino. El ruego oprobioso al “board” y sus burócratas, rasgó irremediablemente el velo. Se trata de la subordinación en toda la línea al modelo de ajuste ortodoxo, que en las actuales circunstancias no solo implica transferir ingresos de las mayorías para pagar a los prestamistas; sino la enajenación del patrimonio nacional, particularmente de nuestros recursos naturales. Siempre lo hicieron. Ahora lo ejecutan con la aquiescencia del propio gobierno sin carabelas, aviones, hundimiento de nuestros barcos ni invasiones inglesas o norteamericanas. El presidente Macron de la derecha francesa permuta su voto en el FMI por “ser un aliado en sectores como los metales críticos”. Colonialismo puro. Los echan de África y vienen por nosotros.
Las grandes mineras multinacionales y algunos pícaros a gran escala de la burguesía local se hicieron votar la Ley Base con el RIGI adentro, asegurándose inmunidad impositiva, cambiaria, aduanera y libre salida de divisas y ganancias. O sea que nosotros ponemos la tierra, las montañas, los salares, nuestros trabajadores y profesionales y ellos se llevan nuestros minerales críticos ¡sin pagar nada! Claro que además de los legisladores/as oficialistas de LLA y el PRO hubo otros que levantaron la mano porque “hay que darle gobernabilidad al presidente”. No se esperancen que será olvidado. Aquí vale la pena apelar a las enseñanzas de la historia: el verdadero patriota Mariano Moreno en los albores de la Revolución de Mayo, siguiendo a G. Filangieri, señaló: “el monopolio es un atentado contra la libertad humana”. Es notable valorar cómo su visión se prolonga hasta hoy. Moreno proponía actuar sobre “las agigantadas fortunas de los mineros altoperuanos y pasar esas riquezas al poder de la nación por 10 años”. Sustentaba esta línea de acción en una máxima de San Ambrosio: “es mejor conservar la vida de los mortales que la de los metales”.
Tanto en las cuestiones macroeconómicas como en las sociales y morales, el modelo anarco libertario muestra signos de desgaste, consecuentemente necesita de su droga básica para no explotar: más endeudamiento con el FMI. Sufre el síndrome típico de estos modelos, ya anunciado por Cristina: la restricción externa. Salida de capitales, crisis de las reservas. Otra vez, en un corto tiempo asistimos a un escenario tristemente repetido: pasó con Macri y con Milei, siendo su instrumento Caputo. Antes con Menem y De La Rúa, con su constante Cavallo. “Lo mismo pero más rápido”, decía Macri cuando le consultaban qué haría si volvería a gobernar. Ocurrió que su segundo tiempo, lo juega Milei. Hacer lo mismo más rápido, genera los mismos resultados, pero antes. Macri tardó 2 años en endeudar al país por 45 mil millones de dólares, Milei lo hizo en un año.
En este agotamiento del modelo anarcolibertario, cada vez más rechazado en las calles, y en el Parlamento, el presidente busca chivos expiatorios para desresponsabilizarse. Acusa de golpistas a los diputados que rechazaron el ilegal DNU que lo habilita a tomar nueva deuda con el FMI; de terroristas y golpistas a los jubilados, trabajadores e hinchas que reclaman por el fin del ajuste al sistema previsional, y de golpista y desestabilizadora a Cristina Kirchner, quien ahora tendría también la capacidad de digitar golpes de mercado. Qué curiosidad, la Presidenta que más corridas cambiarias sufrió por ataques del mercado, ahora tendría tal influencia sobre la city. El presidente y los medios hegemónicos además se ocupan de que la jueza Capuchetti asegure impunidad a los inspiradores del atentado criminal contra la vida de Cristina, actuando para que el tema sea olvidado en la brumas de la impunidad. Milei en su oportunismo banaliza el verdadero sentido de los golpes de estado y sus consecuencias para la democracia y la vida misma de la ciudadanía. No se debe jugar ni manosear la esencia del golpe genocida que secuestró, asesinó, robó niños y armó campos de exterminio.
El Gobierno encamina al país a un nuevo endeudamiento externo que será utilizado por las grandes potencias para apropiarse de nuestros recursos naturales soberanos. Milei debería verse en el espejo de Zelenski, a quien Estados Unidos le financió la guerra, y ahora pasa a cobrarle por los servicios prestados, exigiéndole no solo explotar sus recursos naturales, sino el control de la infraestructura. Una suerte de reparaciones de guerra como suelen practicar las potencias triunfantes. Con la paradoja que en este caso Estados Unidos apoyó al derrotado. Tanto el préstamo ordenado por Trump para salvarle las papas a Macri, como el de ahora para salvar las de Milei están en relación directa con el plan de las potencias capitalistas de ubicar a la Argentina en sus estrategias económicas y geopolíticas mundiales. Claro que para esas políticas necesitan del apoyo de los partidos, empresarios y poderes mediáticos locales. De allí que las riñas de gallo entre las derechas no debe llevar a confusión. Se unen por su ideología y los intereses de las corporaciones que representan. Por eso vetaron leyes a favor de los jubilados y universitarios, votaron el DNU anticonstitucional para legitimar el nuevo endeudamiento con el FMI, aceptan silenciosamente el DNU 70/23, actúan juntos y apoyan explícitamente la represión a jubilados y en general a la protesta social. Se allanan a las políticas internacionales de sumisión irrestricta a D. Trump y el magnate E. Musk y de hostilidad de los países latinoamericanos y los Brics. Ahora pelean a cielo abierto por espacios de poder político y los negocios que se operan y trafican desde los ámbitos gubernamentales. ¿Cuáles son sus diferencias ideológicas? Respuesta inevitable: ninguna. Compiten por mostrar quien es más antiperonista, antisocialista o antikirchnerista. Reiteramos: el reto impostergable para campo popular no solo es el de unirse, sin lo cual habrá derrota; también se debe ofrecer un horizonte distinto, otro proyecto para el futuro que proponga una ruptura con la inercia de la decadencia de la nación y la vida de nuestro pueblo.
* Secretario General del Partido Solidario. Director del Centro Cultural de la Cooperación «Floreal Gorini»