martes, 16 de julio de 2024
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Juan Carlos Baglietto reestrena «El principito» junto a sus hijos

 

El espectáculo que se estrenó en 2003, y que significó su debut en una comedia musical, regresa a la cartelera porteña con una puesta renovada. Con la dirección de Eduardo Gondell, el músico suma al proyecto a sus hijos Joaquín y Julián.

Juan Carlos Baglietto vuelve a escena con El Principito. El espectáculo que se estrenó en 2003, y que significó su debut en una comedia musical, regresa a la cartelera porteña con una puesta renovada. Con la dirección de Eduardo Gondell, el músico suma al proyecto a sus hijos Joaquín y Julián. El estreno tendrá lugar este sábado a las 16.30, en el Teatro Ópera (Corrientes 860), y en vacaciones de invierno habrá funciones de martes a domingos. Las entradas se adquieren en https://www.ticketek.com.ar/el-principito/teatro-opera

“Fui un poco el promotor de esta idea de volver a hacer esta obra, motivado quizá por aquel maravilloso recuerdo que tengo de las casi 160 funciones que hicimos. Y en esta ocasión, se dio la gran posibilidad de compartir esto con mis hijos y de involucrarme más en el hecho estético de la puesta”, cuenta Baglietto, quien volverá a interpretar al personaje del Aviador, que no es otro que el alter ego del escritor que dio vida al clásico.

Pocas historias logran atravesar épocas, generaciones y fronteras. Y la escrita por Antoine de Saint-Exupéry es, sin dudas, una de ellas. Los números hablan por sí solos. Publicada en 1943, la novela fue traducida a más de 250 idiomas y dialectos, y lleva más de 140 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. El musical que se estrenó21 años atrás, protagonizado por un carismático Sebastián Francini, recogió parte de ese éxito con más de 100.000 espectadores y múltiples premios.

La experiencia se repite, pero de otro modo. Y Joaquín y Julián Baglietto, al igual que su padre en su momento, también debutan en el formato musical. Joaquín, que supo interpretar a un joven Baglietto en la serie El Amor Después del Amor, sube a escena en el rol del Hombre de Negocios, un personaje obsesionado por calcular números y acumular bienes. Y Julián, por su parte, está a cargo de la dirección musical. “Este proyecto nos saca de nuestra zona de confort”, aseguran ambos.

El equipo es numeroso. Walas, el líder de Massacre, incursiona también en el musical, con el desafío de interpretar al “Rey”. Y otro gran debut es el de Luis Rodríguez Echeverría en el papel de El Principito. El elenco se completa con la actuación del rapero Zaina (El Vanidoso); Flor Otero (La Serpiente); Valentina Podio (La Flor); Carlos March (El Bebedor) y Roberto Catarineu (El Zorro).

¿Cómo es volver a encarar este proyecto tantos años después?

Juan Carlos Baglietto:– Hoy soy bastante más consciente de en qué me estoy metiendo, y en aquel momento no sé si lo era tanto. Yo ya había trabajado con chicos, y había hecho teatro infantil, pero en ese entonces pensé que no me iba a bancar la rutina de hacer lo mismo en todas las funciones. Y lejos de parecerme un tedio, con el correr de las presentaciones, me di cuenta de lo maravilloso que era construir sobre una base sólida. En estos tiempos, este material se resignifica absolutamente. La obra creció y se aggiornó en cuanto a la actualización de los conflictos que, si bien son universales, van mutando de forma. Y los personajes también tienen otra impronta.

¿De qué manera de plasmaron esas transformaciones?

J.C.B.:-Esta puesta no es una mera repetición de lo que ocurrió hace 21 años. Realmente creo que es mucho mejor esta versión que la que hicimos en aquel entonces. En esta versión queda más expuesto el hecho de que El Principito es el “yo niño” del aviador, y que el aviador es Antoine de Saint-Exupéry que va escribiendo la obra a medida que sucede. En la versión anterior se planteaba la obra como un viaje donde el foco estaba puesto en la curiosidad de El Principito, y en este caso el viaje es a través de las miserias del aviador.

Ustedes eran chicos cuando se estrenó aquella versión. ¿Qué significa formar parte de este regreso?

Julián Baglietto:-Para mí es un desafío muy lindo. Como músico, hice muchos discos. Primero, con mi banda Huevo, y después como solista. Pero nunca había hecho música para una comedia musical, y es una oportunidad increíble. Estoy muy agradecido y orgulloso. Arriesgar en el arte es algo importante.

Joaquín Baglietto:-Es muy fuerte participar de este proyecto que vimos hace tanto tiempo. Nunca imaginamos que se fuera a reestrenar y menos que nosotros pudiéramos formar parte. Es algo soñado. Como actor, jamás imaginé estar en un musical, y además compartir escenario con mi viejo. Estoy disfrutando mucho de este proceso.

Te toca interpretar al “Hombre de Negocios”, un personaje que dialoga de una manera directa con la actualidad, por su obsesión con el Mercado.

Joaquín B.:-Sí. Es un personaje que tiene una frialdad con la cual no me identifico para nada, y por eso me permite explorar otras facetas. Es un hombre que esta metido en el negocio de las criptomonedas. Una especie de “Lobo de Wall Street”. Es un papel súper rico para trabajar.

Hay un trabajo musical muy cuidado en relación a la composición de cada personaje. ¿Cómo fue ese trabajo?

Julián B.:-Teníamos la referencia de lo que ya se había hecho, y partimos de ahí. Las problemáticas de hoy no son las mismas que cuando se hizo esta obra hace 20 años. Entonces, me propuse actualizar eso desde el lado musical, con ritmos particulares. Cada personaje canta su canción, y algunas quedaron parecidas y otras se cambiaron. Tuvimos que analizar cada rol para descifrar qué sonidos se vinculaban a su personalidad. Entonces, por ejemplo, ahora “El Vanidoso” es un reggaetonero, y “El Rey” un rockero. Por eso, para ese papel se me ocurrió convocar a Walas que, por suerte, se copó. Por otro lado, para “La Flor” hicimos una canción pop porque la imaginamos más empoderada. Y ahí me inspiré en la figura de Dua Lipa…

¿Y al “Hombre de Negocios” qué música lo acompaña?

Joaquín B.: -Esa fue la música que más se respetó respecto de la anterior versión. Es algo bien glamoroso. Un jazz con el estilo de Broadway.

El Principito reivindica, de cierta forma, esa idea del niño interior que se pierde con la adultez.

J.C.B.:-Sí, aunque en este caso El Principito no es un niño sino un adolescente que todo el tiempo pone en crisis al adulto con sus ideas. Hay ahí también una suerte de conflicto propio de una relación entre un padre y un hijo. Porque El Principito le plantea al Aviador problemáticas que él, que ya ha perdido su niño interior, no entiende.

La obra desembarca en la cartelera en un contexto económico delicado. ¿Qué expectativas tienen en este sentido?

Julián B.: -Sabemos que es una propuesta muy ambiciosa para este momento. Pero sentimos que los hechos artísticos no tienen que disminuir sino todo lo contrario, porque son cosas que traen alegría.

Joaquín B.:-En un momento donde hay tanta incertidumbre, creo que está bueno sentarse en un teatro a ver algo que te interpele y te haga pensar en algo que vaya un poco más allá de lo cotidiano.

J.C.B.:-Hay mucha malaria, pero el que tiene un manguito que antes guardaba, ahora prefiere invertirlo en sí mismo. E ir a ver un espectáculo o tomarse un vinito es invertir en uno mismo. Estamos haciendo una apuesta técnica. Pero, más allá de eso, lo que importa es la historia, que es muy emotiva y para toda la familia. 

Fuente: Pagina12

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