
Chuck Summer, líder demócrata en el Senado anunció el acuerdo
Estados Unidos evitó este jueves una vez más un inminente default luego que el oficialismo y la concurso llegaran a un acuerdo en el Senado para ampliar el techo de la deuda pública, aunque de forma muy limitada y solo para lograr a fin de año, una propuesta que habían presentado el miércoles los republicanos y que los demócratas terminaron de aceptar a regañadientes.
«Tengo buenas noticiario», anunció el líder del oficialismo en el Senado, Chuck Schumer, al desobstruir la sesión con una sonrisa y visiblemente menos tenso que en los últimos días. «Llegamos a un acuerdo para ampliar el techo de la deuda hasta fines de noviembre, y tenemos la esperanza de que podamos aprobarlo hoy», agregó, según la agencia de noticiario AFP.
El miércoles, la bancada opositora en el Senado le repitió una vieja propuesta que el Gobierno de Joe Biden había descartado en un principio: una extensión de emergencia para el frontera de la deuda, con el fin de evitar un posible default en 11 días y aventajar tiempo para seguir negociando.
La propuesta incluía poco imprescindible para el oficialismo, que la ampliación del limite de la deuda pueda ser aprobada por una mayoría simple, lo que posee siempre que toda la bancada demócrata vota unida y entonces se llega a un igualada 50-50 en el pleno y la vicepresidenta y titular del Senado, Kamala harris, puede usar su voto de desempate.
Hace días que, con el plazo final del 18 de octubre más cerca, Biden empezó a perder su temple e hizo notorio su irritación no solo con la concurso republicana que se niega a aprobar un aumento del frontera del endeudamiento notorio, sino incluso con un par de senadores oficialistas que rechazan uno de sus principales proyectos económicos, su avaricioso plan de infraestructuras, que sigue frenado en el Congreso.
La preocupación llegó a tal punto en la Casa Blanca que Biden se reunió el miércoles con CEOs de empresas estadounidenses para defender la falta de aumentar, una vez más, el techo de la deuda pública, y presionar a los republicanos desde el banda que más los incomoda: el sector privado.

El superior de la bancada republicana dijo que el fin del acuerdo es «proteger al pueblo estadounidense de una crisis a corto plazo»
«Estados Unidos paga sus cuentas. Somos así», volvió a afirmar este jueves el mandatario en su Twitter al difundir alguno de los testimonios de los «líderes empresariales».
Ya la semana pasada, la secretaria del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, Janet Yellen, le pidió oficialmente al Congreso que aumente el frontera de endeudamiento del Gobierno antaño del 18 de octubre, cuando vence el frontera flagrante, y fue sólido al afirmar que, si esto no pasaba, el país podría entrar en una crisis financiera y una recesión sin precedentes.
Esta comunicación resonó con distinto fuerza ya que la caudal del país recién ahora parece que comienza a recuperarse de forma estable luego de las marchas y contramarchas del postrer año de la Presidencia de Donald Trump con la pandemia y los repetidos brotes de coronavirus que forzaron a gobernadores e intendentes a imponer restricciones y cuarentenas.
Pero de todas maneras, la concurso republicana en el Senado -la única de las dos cámaras donde aún tienen peso para frenar las iniciativas del Gobierno, especialmente si la bancada oficialista se quiebra- bloqueó una moción de Schumer para permitir que el pleno apruebe un aumento del frontera de la deuda con una mayoría simple, en vez de una mayoría distinto.
Esta intrepidez bloqueó hasta ahora cualquier posibilidad de una aprobación rápida y llevó al Gobierno de Biden a preocuparse de que la concurso permitiría lograr al próximo lunes 18 y entrar en un default, pese a que este frontera de la deuda ha sido aumentado o suspendido decenas de veces y bajo Gobiernos de entreambos partidos en las últimas décadas.
Por eso, este jueves el oficialismo aceptó la propuesta que había hecho el miércoles el líder de la bancada republicana en el Senado, Mitch McConnell.
«El Senado avanza alrededor de el plan que expuse ayer para evitar que los estadounidenses sufran una crisis creada» por los demócratas. «Republicanos y demócratas y sus equipos negociaron toda la sombra de buena fe», aseguró McConnell sin disimular que se había anotado una pequeña conquista en la pulseada que protagonizaba hace semanas.
La reacción fue inmediata: Wall Street abrió en encarecimiento
Pero aunque el default inminente se evitó, en existencia solo se pateó el conflicto para más delante.
El acuerdo establece dos cosas: por un banda, una moción para aprobar la extensión de emergencia de la deuda con mayoría simple y, por otro banda, ampliar ese frontera en unos 480.000 millones de dólares, es opinar, hasta fines de noviembre próximo.
En ese momento, el oficialismo de Biden no solo tendrá que enemistar el desafío de lograr a un acuerdo con la concurso republicana sobre cómo aumentar el techo de la deuda pública para seguir funcionando el próximo año, sino que antaño del 3 de diciembre tiene que tener suficiente y promulgado el nuevo presupuesto.
Si el Gobierno de Biden no consigue ningún de estos objetivos, no solo entraría en un default, sino que encima enfrentaría un «candado del Gobierno», una figura que en Estados Unidos explica cuando el Poder Ejecutivo se queda sin fondos y debe cerrar todas las oficinas no consideras estratégicas y envía a sus casas, sin sueldos, a miles de empleados federales.
La última vez que esto sucedió fue durante el Gobierno del incluso demócrata Barack Obama, luego de perder el control del Congreso y enemistar una férrea concurso de los republicanos en el Capitolio, que llevó incluso a primaveras de una aparente parálisis legislativa.
Fuente de la noticia: Agencia Telam