Halo
En Relaxing Word, uno puede crear una superficie de sonidos a su pura medida. Generar ambientes utópicos o distópicos; atmósferas tenues o perturbadores. Sobre una base visual de fotografías o videos, se permite sumar voces humanas o armar un suave collage entre ronroneos de gatos y leños crepitando en el fuego. Pero también es posible ensamblar el traqueteo del tren con un ruido violeta, el rumor de un ventilador, el canto de los pájaros, las conversaciones de un café, el viento entre las hojas o la respiración de un buzo. Los audios pueden alejarse, superponerse, pausarse. Y los climas diseñados, grabarse y compartirse.
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Fuente de la noticia (La Nacion)





