Emoción en el Cilindro: la historia detrás del video del abuelo socio de Racing
Domingo Antonio Freddi jamás pensó que de una noche a la mañana se iba a volver tan popular. Ya jubilado de su profesión como médico psiquiatra, y recuperado de una enfermedad, una imagen suya en la que se lo veía emocionado al ver ingresar a Racing al Cilindro se volvió viral y le dio una masividad impensada. El video fue grabado antes de ver la victoria 1-0 ante Belgrano que dejó al club de sus amores a un paso de una nueva vuelta olímpica.
La emoción de Domingo Antonio Freddi por Racing Club – Fuente: Twitter
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El video original, publicado por la cuenta de Twitter @RacingManiacos, ya superó los 13.000 likes y los 2400 tuits. Pero la viralización fue muchísimo más allá de lo imaginado. "Decile que nos emocionó hasta las lagrimas a todos! Cuando quieran están más que invitado al cilindro! Nos encantaría conocerlo, abrazo grande", escribió el delantero Jonatan Cristaldo, que continuó con un ida y vuelta con Eduardo, hijo de Domingo. La visita de Domingo al plantel racinguista se dará en los próximos días. "Hermoso", tuiteó el chileno Marcelo Díaz, que luego contactó a la familia con la intención de regalarle una camiseta.
Es mi viejo Churruca. Se llama Domingo y tiene 82 años. Estuvo en la inauguración del Cilindro en 1950 y vio todos los campeonatos de Racing (incluso estuvo en el Centenario en el 67). Lo amo con locura. Tanto como amamos a Racing. Acá la banda completa!!! Con mi hijo! pic.twitter.com/Dt4WxhQnS2&- Mike Donovan (@edufred) 17 de marzo de 2019
Pero la relación entre Domingo y Racing no comenzó el sábado. El hombre, de 82 años, se crió en la avenida Belgrano entre Vélez Sarsfield y Güemes, a apenas cuatro cuadras del estadio. Y según su hijo, es una enciclopedia viviente de la historia de la Academia.
"Vio todos los títulos que ganó Racing en el profesionalismo. Estuvo presente en 1950 en la inauguración del Cilindro, y en 1967 fue al Centenario, el día del gol del Chango Cárdenas", Cuenta Eduardo, periodista deportivo y docente de Comunicación en la UADE, en diálogo con LA NACION. Y explica el por qué de la emoción de su padre: "Hacía dos años que él no podía ir a la cancha porque sufrió unos desmayos en julio de 2017, estuvo internado en terapia intensiva y luego en un geriátrico hasta marzo del año pasado. Hasta que lo mudé enfrente de mi casa, en Glew".
No fue sencillo el regreso de Domingo al Cilindro, pero muy necesario. "A la par de que Racing peleaba el campeonato, papá iba jugando su propio campeonato, que era recuperarse y volver a la cancha. Para motivarlo, yo le decía que se venían fechas jodidas y que Racing necesitaba la presencia de hinchas con experiencia", comparte Eduardo. Y agrega: "Volvió con andador. Le costó bastante llegar y lo terminaron entrando con una silla de ruedas que nos prestaron de una ambulancia. Estaba muy cansado, así que no pudimos ir a nuestra platea de siempre, sino que se sentó en la primera fila. Ahí fue donde lo filmaron cuando salió el equipo."
Domingo es muy conocido entre los fieles seguidores de la Academia. Lo hizo hincha su hermano Rolando (11 años mayor, ya fallecido). Y aunque la primera vez que fue a la vieja cancha de madera Racing perdió, y en un principio su hermano no lo quiso llevar más por considerarlo mufa, finalmente pudo tener revancha y dijo presente en todas las grandes alegrías del club. Incluso, fue elegido por la marca de ropa deportiva que vestía a la Academia en 2016, para protagonizar un video para el Día del padre de ese año.

El regreso al Cilindro, la victoria clave frente a Belgrano y la popularidad que cobró fuerza su video en las redes sociales hicieron que el de ayer sea un día diferente para don Domingo. Que completó su fin de semana con otro momento muy emotivo: antes de almorzar fue a ver a Bruno, su nieto de 6 años, que juega en Defensores de Glew, el mismo club del que salió el ídolo de Lanús Lautaro Acosta.
Recuperado de un cáncer de próstata que tuvo hace ocho años, Domingo aún padece una parestesia en su pie derecho, que con el paso de los días va recuperando. "Es la única secuela que todavía le queda. Del bocho está mejor que yo", agrega, risueño, Eduardo. Y aunque lamenta que la Superliga sufra una interrupción justo ahora, y que no puedan asistir visitantes cuando a fin de mes Tigre reciba a Racing, guarda fuerzas para volver a decir presente junto a su hijo y su nieto en la última fecha, cuando en el Cilindro la Academia reciba a Defensa y Justicia, con la enorme ilusión de poder sumar un título de campeón más a su inseparable vida racinguista.
Fuente de la noticia (La Nacion)





